Gustavo Alfaro volvió a poner sobre el tapete a la realidad del fútbol paraguayo. Durante la presentación del microciclo con jugadores locales, el entrenador de la Albirroja afirmó que el panorama general del torneo nacional no ha cambiado demasiado respecto al diagnóstico que presentó el año pasado y reclamó un debate sobre las medidas necesarias para elevar el nivel competitivo.
“Nosotros volvimos a evaluar ahora el fútbol local y prácticamente están en los mismos parámetros”, señaló el seleccionador. Explicó que algunos aspectos mejoraron ligeramente, mientras otros retrocedieron, pero que, en términos generales, la situación continúa siendo similar.
“Algunos están un poquitito por arriba, otros están por debajo, pero los parámetros siguen igual”, insistió. Para Alfaro, el desafío pasa por dejar de repetir fórmulas que no producen una evolución sostenida.
“Si seguimos haciendo las mismas cosas, vamos a seguir consiguiendo los mismos resultados”, advirtió.
“¿A dónde ve usted a Paraguay dentro de cinco años?”
El entrenador sostuvo que el fútbol paraguayo necesita definir objetivos a mediano y largo plazo. Recordó que, cuando asumió, le planteó al presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) la necesidad de establecer una visión de futuro.
“¿A dónde ve usted a Paraguay dentro de cinco años? ¿Dónde lo ve dentro de diez años? Entonces, si uno no tiene esa visión, es muy difícil saber a dónde ir”, expresó.
Alfaro considera que las exigencias deportivas deben estar acompañadas por una planificación que permita alcanzar los objetivos. En ese sentido, puso como ejemplo las expectativas sobre la selección en la Copa América y preguntó qué se debe hacer para que Paraguay pueda competir entre los mejores.
“Sí, a mí me gustaría ser campeón, no estar entre los cuatro”, afirmó, al referirse a las aspiraciones del combinado nacional. Sin embargo, remarcó que para llegar a ese nivel no alcanza con desearlo: hace falta trabajar sobre las condiciones que permitan sostener ese crecimiento.
La preocupación por los jugadores en Europa
Otro de los puntos que llamó la atención fue su reflexión sobre la presencia de futbolistas paraguayos en el exterior. Alfaro recordó la actuación de la selección en el Mundial y planteó una pregunta sobre la proyección internacional de los jugadores nacionales.
“¿Por qué nada más que cuatro jugadores paraguayos en Europa?”, se preguntó.
Para el entrenador, la selección necesita recibir cada vez más aportes del fútbol local, pero también requiere que los jugadores alcancen un nivel que les permita competir en mercados más exigentes.
“Tenemos que volver a generar esa sensación de que el jugador paraguayo es confiable”, sostuvo. A su criterio, ese objetivo exige revisar distintos aspectos de la formación y la competencia, sin perder las características históricas del futbolista paraguayo.
Alfaro también aclaró que su intención no es entrar en una disputa con los clubes ni imponer una única manera de entender el juego. Por el contrario, invitó a debatir las ideas y analizar los datos que, según explicó, respaldan sus evaluaciones.
“Yo no vengo a traer las malas noticias. Yo vengo a comunicar lo que yo veo. Y yo vengo a comunicar la ilusión que yo tengo”, manifestó.
El microciclo con futbolistas locales forma parte de esa búsqueda. El seleccionador pretende conocerlos de cerca, medir sus condiciones y explorar alternativas para que el fútbol paraguayo pueda nutrir a la Albirroja con jugadores cada vez más preparados.


