El estadounidense impuso su hegemonía sobre el número uno guaraní al que por tercera vez enfrentó y venció en la presente temporada.
En las escaramuzas iniciales ambos protagonistas sacaron a relucir su arma más importante desde el vamos planteándose un duelo a puro saque en el que cada uno conservó su servicio hasta que en el cuarto game el yanqui logró quebrarle al nuestro, que también hizo lo propio para no desviarse del rumbo positivo de la pulseada.
Sin embargo por segunda vez consecutiva, Paul le rompió la reposición en el sexto game adelantándose 4-2.
El duelo se encaminaba en el set inicial por primera vez en este tercer enfrentamiento (a diferencia de los dos anteriores que este mismo año sostuvieron) hacia el lado del estadounidense que al confirmar el break se puso 5-2 arriba y al volver a quebrarle en el siguiente game se llevó el primer set 6-2.
Todo pintaba color de rosas para Paul, dispuesto a sacarse de encima el compromiso en mangas corridas, como no lo había podido hacer precedentemente en Houston y Cincinnatti. Lo hizo con blanqueo incluido para empezar a comandar el segundo set, ante un Dani que no encontraba la brújula del encuentro, con promedios de efectividad muy por debajo de lo expuesto contra el francés Royer en primera ronda. Sobre todo mostró falencias en su segundo saque, complicando sus posibilidades cuanto más se alargaban los puntos lo que le posibilitó a su adversario una nueva posibilidad de rotura que no desperdició.
Segundo set
Set arriba y 2-0 en el segundo con servicio a favor, Paul seguía navegando ahora viento en popa y a toda vela hacia la victoria, mientras por el lado del paraguayo el sombrío panorama se tornaba cada vez más obscuro.
Era hora de quemar las naves como Hernan Cortés. Y Dani lo hizo. Se jugó y arriesgó valientemente y llegó a contar con una amenaza a favor. Pero Paul no se lo permitió y garantizó su dominio poniéndose arriba 3 a 0.
Siguió luchando Dani. Salvó una amenaza y tras romper el “deuce” con ventaja evitó ser quebrado por quinta vez en el partido y concretó su primer game descontando el score que quedó 1-3. El envión anímico que ello supuso lo llevó a un triple break point y quiebre con blanqueo incluido. Las cifras mejoraron: 2-3 en desventaja pero con reposición a favor.
Quien ahora tenia motivos para preocuparse era el yanqui, con semejante cambio de panorama en el juego. Pero solo la reacción de Dani fue una tormenta momentánea de verano. Enseguida Paul corrigió el rumbo y se adjudicó los tres siguientes puntos, con dos breaks más, que le dieron una inobjetable victoria por doble 6-2.
Ahora a Dani le queda seguir en la competencia de dobles, junto al peruano Ignacio Buse, con quien afrontará en la madrugada paraguaya del lunes, su segundo encuentro frente a los alemanes Jakob Schnaitter y Mark Wallner.


