Clever Ferreira Ñamandú vive una semana especial. Después de cumplir el sueño de debutar con la selección paraguaya ante Bolivia, el defensor aguarda en Estados Unidos el amistoso de hoy frente a Colombia, mientras repasa un camino que estuvo lejos de ser sencillo.
“Es una sensación única, porque me venía preparando desde hace mucho. Esta convocatoria me estaba esperando desde muy chico. Uno siempre trabaja para poder llegar a la selección y representar a su país. Más que agradecido, gracias a Dios se me dio la oportunidad”, expresó en una entrevista realizada por el departamento de prensa de la APF.
Su debut también tuvo una anécdota particular. “La verdad que justo estaba viendo a Gastón (Olveira) porque tapó el penal y estaba celebrando. El profe ya me llama y yo no me doy cuenta. Me pegan los compañeros y me voy corriendo. Me dice: ‘Vos tenés que entrar’, y me voy corriendo. Es una alegría inmensa porque sabés que vas a debutar con tu selección. Es, como se dice, el sueño del pibe”.
Ese momento le hizo recordar las dificultades de sus comienzos. “Muchas cosas, porque pasé por muchas cosas. De no tener inferiores, de que algunos clubes no me acepten, a poder debutar ahora con la selección es algo único”.
Un cambio que marcó su camino
Ferreira comenzó como delantero, pero una prueba en Atlético Colegiales cambió su destino. “Como yo era delantero y había como mil delanteros y faltaba un central, lo único que tenía era probar de central porque ya me tenía que ir a mi casa, porque vivía en Ypané. Me voy, pruebo en Colegiales y me quedo de central. Ahí fui empezando mi camino”.
Ahora, después de alcanzar la absoluta, tiene un objetivo mayor: “Poder jugar una Copa del Mundo con mi selección. Espero que se me dé esa oportunidad y ahora hay que aprovechar si me toca de vuelta”; reveló.


