Con goles de Jorge Morel y Fabricio Domínguez, uno en cada etapa, Cerro se impuso en el estadio Luis Salinas al batallador conjunto del populoso barrio Trinidad, que no se rindió en ningún momento y supo mantener la incertidumbre hasta el final.
La primera parte del encuentro mostró a fuerzas muy parejas por parte de ambos, con mucho juego en mitad de cancha y sin emociones fuertes u ocasiones claras de gol.
Hasta que, bordeando la media hora de juego, Jorge Morel apareció destapado en el área para romper con la paridad y llevar tranquilidad al campamento azulgrana. El volante recibió el esférico cerca del punto penal y con un disparo colocado venció al guardameta rival.
Pasado el tanto, ambos equipos mantuvieron la compostura y evitaron tomar riesgos innecesarios en busca de otro grito, haciendo que la primera parte se cierre con la ventaja parcial del Ciclón.
Dos goles y un final incierto
En la segunda mitad se vio otra dinámica en ambos conjuntos, especialmente en el Laureado que logró imponer sus condiciones a partir de la presión y las recuperaciones altas de balón.
Si embargo, cuando mejor estaba en el campo, apareció el segundo tanto del Azulgrana. Unas buenas triangulaciones ofensivas derivaron en un desborde de Juan Manuel Iturbe por banda izquierda, mandando un centro rasante al corazón del área justo donde se encontraba Fabricio Domínguez. El defensor disparó fuerte y de primera para ampliar la ventaja cerrista en Itauguá. Todo esto, sobre 67′ de juego.
Pero la reacción ñuense no tardó en llegar. Solo dos minutos después, una acción similar a la anterior culminó en el tanto del descuento, por obra de Tobías Leiva. 1-2 con todavía mucho por jugar.
En ese tramo Cerro resistió, más allá de los incesantes intentos del cuadro del barrio Trinidad, y logró concretar un triunfo que lo mete entre los ocho mejores de la Copa Paraguay y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar en lo anímico, luego del golpe en el Torneo Clausura.
Ahora, su rival será Sportivo San Lorenzo en los cuartos de final del certamen nacional.


