Pedro García Garozzo (enviado especial).
Cordiales y hospitalarios. Quienes estuvieron involucrados en la organización del match (Federación y club anfitrión, más todo un ejército de colaboradores en las diversas áreas y el público en general) tuvieron un admirable comportamiento hacia los visitantes, con proverbial cordialidad y espíritu hospitalario.
Este comportamiento enalteció el sentimiento de fraternidad sudamericana que permite que más allá de una circunstancial rivalidad, siempre gane el deporte, y en este caso el tenis.
La chipa presente
A todo lo expuesto se sumó el apoyo de apenas un puñado de compatriotas, que no pasó desapercibido frente a cuatro mil espectadores dueños de casa que colmaron las instalaciones del Jockey Club en Lima. El grupo alentó a los guaraníes a la par de lo que hicieron por su parte los aficionados incaicos, encabezados por el propio embajador y ex tenista Octavio Ferreira y su familia, que con respetado orgullo hicieron flamear en las gradas del sector de Occidente del estadio, una gran bandera tricolor.
En vísperas de la competencia, el alto funcionario diplomático nacional, ofreció una demostración al Team Paraguay en su domicilio, como se estila en estos casos con un menú inspirado en la mundialmente famosa gastronomía peruana. Pero en la previa del evento, ante la consulta de cortesía “que les gustaría comer”, al unísono los jugadores respondieron “asado”, a raíz de lo cual se tuvo a último momento que improvisar una parrilla acompañada por la yuca (mandioca) local y una muy deliciosa sopa paraguaya muy bien elaborada.
A metros del chef Gastón Acurio fue apreciada la chipa paraguaya
Por si algo más faltara, otra situación para corroborar más aún el valor y aprecio de nuestras comidas, entre los integrantes de esta pequeña pero bulliciosa hinchada, una señora llevó al estadio el único ingrediente que faltaba para que el ambiente sea completo, típico e ideal: un paquete de chipa pirú, que degustaron con avidez y sin quedar satisfechos, los afortunados que alcanzaron alguna unidad del sabroso manjar guaraní.
Anecdóticamente, el grupo de connacionales fueron ubicados detrás mismo de los palcos preferenciales del sector este del court central. En uno de ellos, a escasos metros de la hinchada, estaba instalado el célebre chef Gastón Acurio, tío de Ignacio Buse y hermano de la madre del tenista.
Y todo esto ocurrió y sirvió para dar más valor aún a nuestras gratas costumbres, que al menos en la preferencia de nuestros deportistas, ganó esta pulseada gastronómica.


