Diego Domínguez no podía haber imaginado un mejor comienzo para el Rally del Paraguay. El piloto paraguayo salió a los caminos de Itapúa decidido a demostrar que no llegó a su carrera de casa solamente para participar y rápidamente se convirtió en uno de los nombres propios de la competencia.
El primer golpe llegó desde el inicio. Domínguez marcó el scratch en el tramo de apertura (el mejor tiempo absoluto de la especial) con 14′39″5 Cambyretá, estableciendo desde los primeros kilómetros una tendencia que luego consiguió sostener.
Pero el paraguayo no se quedó solamente allí. Mantuvo un ritmo altísimo durante el primer rulo y cerró la mañana en la quinta posición de la clasificación general; con un tiempo total de 45:51.7 y a menos de un minuto y medio del líder Paddon (1:29.5).
Lo más importante, sin embargo, está en su categoría. Al volante de su Toyota GR Yaris Rally2 y acompañado por Rogelio Peñate, Domínguez lidera WRC2 después de las primeras especiales, aprovechando también el complicado comienzo que tuvieron varios de sus principales rivales.
El rendimiento adquiere todavía mayor valor porque está compitiendo contra los autos Rally1 de fábrica y, aun así, consiguió instalarse entre los cinco mejores de la general; superando a pilotos renombrados de la categoría mayor como Adrien Fourmaux y Jon Armstrong.
Domínguez conoce estos caminos y busca una nueva oportunidad luego de que el año pasado un desperfecto mecánico lo obligue a bajarse de la pelea.
La carrera todavía es larga y quedan muchos kilómetros, pero el paraguayo ya dejó su tarjeta de presentación. Primero en WRC2, quinto en la general y con un scratch absoluto en el bolsillo, Diego Domínguez está haciendo que el Rally del Paraguay también tenga un protagonista local entre los nombres que pelean arriba.


