En su segundo partido en la superficie dura de Winston-Salem, Carolina del Norte, su porcentaje de aprovechamiento del primer servicio fue el más bajo de los últimos partidos disputados en superficie dura (menos del cuarenta por ciento), y otro talón de Aquiles fue la pobre cantidad de puntos logrados con el segundo servicio, por debajo del treinta por ciento.
Estas falencias terminaron por ofrecer una perfecta antítesis de lo que fue el comienzo de su anterior duelo frente al español Carreño, siendo dos veces quebrado por el holandés y logrando recién su primer punto en el quinto game, para maquillar una amplia diferencia en contra, poniéndose 1-4.
A esta altura, por primera vez en el partido, estuvo cerca de amenazar el hasta ese momento sólido servicio del oriundo de los Países Bajos. Al el tenista guaraní dispuso de un break point, pero lo desperdició y quedó el sexto game en poder de su rival, que acarició la primera manga con el 5-1 a favor, con dos roturas arriba.
Dani repelió el primer intento de llevarse el set del holandés y descontó 2-5 con su saque.
La reacción del paraguayo, aunque no sirvió para cambiar la suerte del primer set, por lo menos dio esperanzas de viraje al subir su promedio de puntos obtenidos con su reposición a un alentador 75%.
Pero era demasiado lo que debía revertir (dos roturas) y con la ventaja de Botic de disponer de su servicio en el octavo game para cerrar el chico, que terminó ganando al mantener invicto e intacto su saque para triunfar por 6-2.
Segundo set
Sobre llovido, mojado. Lejos de revertir la situación, Dani empeoró su situación. Otra vez fue quebrado, e incluso en tres oportunidades sucesivas. Nuestro compatriota volvió a bajar su rendimiento en todas sus estadísticas.
Y Botic se puso 5-0 arriba y presto para definir con su reposición ante un Dani desconocido, que jugaba el peor de los partidos de esta temporada, con un rendimiento alarmantemente bajo.
Ya era solo cuestión de evitar el blanqueo, que debía hacerlo con un primer break ausente en todo el partido. Misión ya imposible. Botic aseguró su servicio y dejó a cero al paraguayo en el último game y en todo el segundo set, cerrando un partido ampliamente favorable para el europeo, 6-2, 6-0.


