Aciertos claves para dar vuelta el superclásico

Pablo “Vitamina” Sánchez dio en el clavo con los cambios y Olimpia remontó ante Cerro para ganar 2-1 el primer superclásico del Clausura 2026.

| Por Rodrigo Raúl López Riquelme
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Solo un par de minutos antes, Sandoval también tenía puesto el chaleco rosa de los suplentes. El N° 9 entró y cambió el partido con su gol.

Los clásicos también se ganan desde el banco. Y esta vez, Pablo “Vitamina” Sánchez leyó correctamente el partido, movió sus piezas en el momento justo y terminó encontrando en sus relevos la llave para que Olimpia diera vuelta el Superclásico ante Cerro Porteño y se quedara con una victoria por 2-1.

El Decano había hecho méritos para ponerse en ventaja durante la primera mitad, pero fue Cerro el que encontró el gol antes del descanso. Alexis Cañete aprovechó una acción ofensiva y puso el 1-0 que obligaba a Olimpia a cambiar el libreto para el complemento, sin caer en la desesperación como le ocurrió contra Vasco da Gama entre semana.

“Vitamina” movió el banco y la respuesta llegó. Eduardo Delmás apareció para establecer el empate y devolverle vida al Franjeado. Pero la verdadera diferencia llegó pocos minutos después, cuando otra decisión del entrenador terminó siendo determinante.

Bernardo Romeo Benítez ingresó para darle mayor desequilibrio al ataque y, junto a Hugo Sandoval, también ingresado desde el banco, protagonizó la acción que cambió definitivamente la historia. Benítez armó una espectacular jugada y puso una asistencia precisa para que Sandoval, con un cabezazo, marcara el 2-1 en la primera pelota que tocó. Dos futbolistas que comenzaron mirando el partido desde afuera terminaron construyendo el gol de la victoria.

La lectura de Sánchez no terminó allí. Javier Domínguez también ingresó con una misión que cumplió a la perfección: recuperar balones, hacerse sentir en el mediocampo y ayudar a cerrar los caminos de un Cerro que buscó la igualdad hasta el final.

Así, Olimpia pasó de estar abajo en el marcador a celebrar una victoria que vale mucho más que tres puntos, que sirve también para levantar la moral luego de una semana difícil por la eliminación de la Copa Sudamericana.

El Franjeado encontró en el superclásico una bocanada de aire que lo ayuda a respirar y ganar terreno en la tabla de posiciones del torneo, donde ya marcha cuarto.

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