El Ciclón de Barrio Obrero saltó al campo de juego con “ojos de tigre” como para cazar a su presa, ejerciendo la presión alta, transición rápida de la pelota y mucha agresividad en la marca. Esta fórmula hizo que los de Palmeiras se sintieran incómodos, tal es así que no pudieron realizar su juego.
Cuando se dio el primer minuto de partido, Ignacio Aliseda tuvo una ocasión bastante peligrosa, remató al arco y no pudo cerrar Pablo Vegetti, susto en el arco custodiado por Carlos Miguel. Luego, a los 16 minutos, el Verdão encontró el espacio y tiempo para rematar, avisó Joaquín Piquerez con un remate desde fuera del área, por las dudas se lanzó el guardameta Manuel Roffo, el balón afuera.
Pero, la más clara se dio para los locales, de un tiro de esquina, conectó Lucas Quintana, luego, el balón quedó para Iván Ramírez, quien intentó definir frente al arco, pero su intento se elevó bastante, se salvó Palmeiras. El fútbol muchas veces te da sorpresas, Cerro hizo el desgaste en la marca y muy bien, pero a los 40 minutos, los visitantes tuvieron un tiro de esquina, Jhon Arias lanzó, conectó Gustavo Gómez de cabeza convirtiendo el 1 a 0.
En la complementaria, Cerro Porteño no encontró rumbo, desde que le convirtieron, se desdibujó. Más allá de esto, tuvo corazón, empujó, tal es así que casi al final Pablo Vegetti tuvo para empatar y extender la definición a penales, pero terminó tapando Carlos Miguel, terminó 1 a 0 a favor de los visitantes, obteniendo así la clasificación a los cuartos de final.
Palmeiras espera por Mirassol o Liga de Quito.
Gustavo Gómez con temple de goleador

El paraguayo Gustavo Gómez se hizo sentir con un gol de talla mundialista, pero en la Conmebol Libertadores y no solo ha convertido el gol de la victoria para Palmeiras, sino que aportó mucho sacrificio en la zaga central de su equipo.
En Cerro Porteño no hubo tanto destaque, quizás, lo mucho que corrió Fabricio Domínguez y algo parecido de Alexis Cañete en defensa.


