Como nunca antes, nuestra ciudad capital será el centro de atención para superar la escala de los octavos de final y desembarcar en los cuartos, en noches consecutivas donde la luna será testigo de las más grandes epopeyas o los más indeseados sinsabores.
Con tres escenarios diferentes, pero con un mismo denominador común, todos definirán sus series en Asunción. Cerro Porteño, Olimpia y Recoleta afrontarán desde el martes sus respectivos partidos de vuelta de los octavos de final.
El primero en salir a escena será Recoleta, que tendrá la misión más complicada. El Canario perdió 3-1 ante Boca Juniors en la ida y deberá ganar por dos goles para llevar la definición a los penales o por tres para avanzar directamente. El resultado, sin embargo, no cuenta toda la historia; Recoleta comenzó ganando con gol de Pedro Ríos y recién en el segundo tiempo Boca logró dar vuelta el partido, cuando el Xeneize ya estaba con superioridad numérica sobre el campo de juego por la expulsión de Wilfrido Báez.
Además de esa roja, Recoleta sufrió otra y terminó con nueve jugadores: Dairon Mosquera ya con el 1-3 desfavorable.
Pero la remontada no es una fantasía. Dos goles de diferencia en 90 minutos pueden parecer una montaña, aunque Recoleta ya demostró que puede competir y golpear a Boca. A eso se suma una baja importante para el Xeneize. Su capitán Leandro Paredes no estará disponible para la revancha, un factor que puede modificar el funcionamiento del equipo argentino.
Después será el turno de Cerro Porteño, que el miércoles recibirá a Palmeiras en La Nueva Olla por la revancha de los octavos de la Copa Libertadores. El Ciclón llega fortalecido después del enorme empate 1-1 conseguido en São Paulo. El equipo brasileño se puso en ventaja, pero el conjunto azulgrana encontró la igualdad en el tramo final, dejando la serie completamente abierta.
La ilusión azulgrana se alimenta todavía más con los antecedentes inmediatos que hablan de una racha invicta de Cerro Porteño frente a este rival. Además, Palmeiras no podrá contar con una de sus estrellas, Andreas Pereira, por suspensión, y otros jugadores, como Ramón Sosa, están en duda por molestias físicas.
El último en entrar en escena será Olimpia. El Decano recibirá el jueves a Vasco da Gama luego de rescatar un valioso 0-0 en São Januário. El resultado dejó todo abierto y trasladó la definición a Asunción. El conjunto brasileño tuvo las mejores ocasiones en Río, pero Gastón Olveira volvió a ser ese arquero que se mereció la convocatoria al Mundial y candadeó su arco para volver de Brasil sin ser vencido.
Olimpia también tiene un antecedente reciente que invita al optimismo. En la fase de grupos derrotó 3-1 a Vasco, demostrando que puede hacerle daño al equipo carioca. Ahora necesita repetir aquella actuación, aunque esta vez un triunfo por cualquier diferencia será suficiente para avanzar. Un nuevo empate también llevará la serie a los penales.
Semana crucial, como nunca antes en nuestro país, con partidos decisivos en días consecutivos.


