Tuvieron que pasar momentos amargos, pero como dice la frase: “luego de la tormenta, vuelve la calma”, nuestros guerreros tomaron compromiso y más aún, con el cerebro, Gustavo Alfaro, quien levantó a una selección que estaba cayendo al abismo.
A un paraguayo jamás se lo debe subestimar, porque cuando saca la fiera, no hay oponente que lo pueda contrarrestar. Mucho se ha criticado la manera de jugar de nuestra selección, como si fuese que esté prohibido o que solo otros países tienen el derecho de venir a darnos una identidad cuando tenemos la propia.
A la Albirroja no se le “toca la oreja”, porque se te va encima y hoy es una selección que se está ganando el respeto de muchos, aunque existen algunos que presentan actitud soberbia al creer superiores. Este buen Mundial, produjo un efecto positivo a Paraguay en el ranking FIFA y es que la propia entidad matriz del fútbol mundial, dio a conocer la nueva escala.
Por ejemplo, Francia continúa como el número uno del mundo, pese a que la Albirroja les desenmascaró, demostrando que no son imbatibles. Recorriendo el podio dentro del top ten, Argentina le pisa los talones, luego están: España, Inglaterra, Brasil, Marruecos, Portugal, Bélgica, Países Bajos y México.
Respecto a nuestra poderosa Albirroja, ha escalado una enormidad, es decir, acumuló 6 subidas, quedando en el puesto 34 del ranking mundial, cuando en abril pasado se ubicó en el 40. Importante no olvidar que, en 1995, Paraguay llegó al peor ranking de su historia, quedando en la línea 103. Ahora bien, la mejor posición se había dado en marzo del 2001, donde se posicionó como octavo.
De todas maneras, estos seis escalones ganados, es el principio de las grandes hazañas que los leones seguirán cosechando, con la esperanza de seguir logrando con Gustavo Alfaro, quien se ganó el cariño y el respeto de todo el pueblo guaraní.


