Desde tiempos de antaño, en la época de la creación de los Mundiales, se empezó a instalar en el mundo una gran lucha por conocer donde estaba “el mejor fútbol”. Siempre en competencia, enfrentados y disputándose no solamente el honor de sus países, sino el de todo su continente.
Quizás fue el infame Benito Mussolini quien, en su larga lista de decisiones nefastas, empezó esta batalla entre Europa y Sudamérica; no lo sabemos. Pero lo que sí se sabe es que luego de los primeros Mundiales, la contienda pasó también al rubro de clubes con la extinta Copa Intercontinental, final que unía a los campeones de la Champions y Libertadores.
El debate es tan viejo como el propio fútbol. ¿Dónde se juega mejor? ¿En la sofisticación de Europa o en la pasión de Sudamérica? Y esta tarde, cuando Paraguay y Francia salten al campo por un lugar en los cuartos de final de la Copa del Mundo, esa discusión volverá a cobrar notoriedad.
Será también, además del propio duelo mundialista, un nuevo capítulo del eterno enfrentamiento entre la UEFA y la Conmebol, entre la Champions League y la Copa Libertadores, los dos torneos de clubes más prestigiosos del planeta.
Francia llega tal vez como el máximo exponente del modelo europeo. Su onceno titular reúne futbolistas de gigantes como Real Madrid, París Saint-Germain, Arsenal, Barcelona, Bayern Múnich, Liverpool y Milan. Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé, Bradley Barcola, Michael Olise, Aurélien Tchouaméni, William Saliba o Jules Koundé compiten cada temporada por levantar la “Orejona”, rodeados de presupuestos multimillonarios, instalaciones de primer nivel y las mayores figuras del mundo.
Paraguay presenta otro mapa. Gustavo Gómez llega como múltiple campeón con Palmeiras y uno de los grandes referentes de la Copa Libertadores de la última época y, quizás, de toda la historia del certamen. Alex Arce figura como el actual goleador del certamen con ocho goles en seis juegos, defendiendo la camiseta de Independiente Rivadavia. Además de estos, otros grandes exponentes del fútbol sudamericano figuran en el plantel nacional. Hablamos de José María Canale, Junior Alonso, Orlando Gill, Mauricio, Gabriel Ávalos, Gustavo Velázquez e Isidro Pitta son el fiel reflejo del balompié de esta parte del continente. Paraguay tiene jugadores en Europa y otras latitudes, pero ellos también comenzaron su camino con el sueño de la Libertadores antes que nada; todos con la enseñanza que deja esta competencia: competir con el corazón por delante.


