“Más de una década tengo el honor de vestir y defender a la selección paraguaya, especialmente en uno de los períodos más difíciles de nuestra historia”, de esta manera empezó el texto publicado por el ariete que hoy defiende la camiseta de Boca Juniors de la Argentina, y añadió: “Pero, también hubiera sido muy especial para mí poder vivir este momento y disputar el Mundial con mi país”.
Sin embargo, en lugar de mostrar enojo o cualquier otro sentimiento de esa índole, el delantero reaccionó con altura y pasó a ocupar el lugar del hincha: “Me llena de alegría ver a nuestra selección volver a un Mundial después de 16 años. Sé lo que significa este momento para nuestro pueblo y me siento orgulloso de haber aportado mi granito de arena para que Paraguay vuelva al lugar que se merece”. Y es que es así. Ángel fue parte del proceso y le tocó jugar muchos partidos de Eliminatorias, colaborando con su experiencia para que la Albirroja llegue al objetivo deseado en cada encuentro.
Finalmente, mostró su compromiso eterno con la Albirroja y con nuestra tricolor bandera. “Antes que jugador de fútbol tengo el orgullo de ser paraguayo. A apoyar todos juntos en este momento histórico. Les deseo el mayor de los éxitos a mis compañeros y a toda la delegación”, sostuvo.
Referente por más de una década en la selección, Romero se despidió del sueño mundialista con mucho respeto y pasa ahora al rol de fanático en esta aventura paraguaya que arrancará el 12 de junio.


