Victoria en el cierre para sonreír mirando al futuro

Cerro Porteño bajó el telón del Apertura 2026 con un triunfo sobre Rubio Ñu tras un semestre irregular, marcado por lesiones, cambios de conducción y una campaña que dejó más interrogantes que certezas.

| Por Rodrigo Raúl López Riquelme
Festejo de gol. Todos felicitan a Iturbe, autor del primer tanto de Cerro ante Rubio Ñu. (Manu Palacios)

El Azulgrana venció 2 a 0 a su par de barrio Trinidad en la Nueva Olla, con goles de Juan Iturbe e Ignacio Aliseda, para finalizar el Apertura en la tercera posición de la tabla. Tras un arranque prometedor de campeonato donde Cerro discutía con los demás por la punta del escalafón, en el último tramo perdió fuerza y se enfocó de lleno al plano internacional, donde sí impactó de tal forma que ya aseguró su nombre entre los 16 mejores de la Copa Libertadores.

El arranque del campeonato había generado expectativas importantes en Barrio Obrero. Con un plantel reforzado, nombres de jerarquía y la obligación de pelear el título, el equipo dirigido inicialmente por Jorge Bava mostró algunos pasajes de buen fútbol, especialmente en ofensiva, aunque nunca logró mantener regularidad. Las victorias ante Guaraní, Recoleta y Ameliano parecían encaminar la recuperación azulgrana en la tabla, pero los tropiezos en partidos clave volvieron a desnudar los problemas estructurales de un equipo que alternó buenas actuaciones con caídas inesperadas.

Uno de los factores que más golpeó a Cerro durante el Apertura fue la gran cantidad de lesionados. Juan Manuel Iturbe, Cecilio Domínguez, Blas Riveros, Robert Piris da Motta, Luis Amarilla y Gastón Giménez atravesaron distintas molestias físicas a lo largo del torneo, impidiendo que el cuerpo técnico pudiera repetir una base estable. En varios encuentros, el Ciclón llegó con bajas sensibles y futbolistas jugando al límite desde lo físico, situación que terminó afectando el funcionamiento colectivo.

La tardía pretemporada en medio de campañas electorales terminó costándole caro a Cerro Porteño en este semestre. El equipo sintió la falta de preparación y eso se tradujo en una enfermería que constantemente estaba colmada.

El semestre también quedó marcado por la inestabilidad en el banquillo. Jorge Bava perdió respaldo tras los malos resultados y el golpe sufrido en el superclásico frente a Olimpia. La dirigencia decidió mover piezas en plena competencia y el equipo terminó el torneo buscando respuestas futbolísticas mientras intentaba sostenerse en la pelea alta de la tabla. El interinato de Jorge Achucarro y la confirmación de Ariel Holan como nuevo adiestrador enderezaron el rumbo azulgrana, especialmente en Copa Libertadores, donde ya aseguró presencia en los octavos de final.

En medio de ese contexto, algunos futbolistas lograron destacarse. Alexis Martín Arias fue uno de los puntales en la retaguardia, actor principal para sostener resultados en momentos difíciles. Pablo Vegetti explotó y aportó presencia goleadora y experiencia en los últimos partidos decisivos.

Así, Cerro baja el telón del Apertura con la sensación de haber quedado en deuda respecto a las expectativas iniciales. Ahora, tendrá un par de meses para recomponer a los suyos y tratar de pelear el Clausura, en busca de un cupo internacional en 2027.

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