Tras un comienzo en el que en su primer turno de servicio sufrió un break, Dani se repuso. Afirmó su saque. Ya no cedió quiebre alguno y por el contrario, después de ir abajo 1-3, logró revertir la situación y con doble rotura se adjudicó la primera manga por 6-4.
En el siguiente capítulo los tres primeros puntos fueron para los servidores.
En el cuarto game, Dani destrozó con un brillante juego defensivo las primeras pelotas de su rival y obtuvo su tercer quiebre en el encuentro y primero de la segunda manga. Al confirmar el logro se adelantó 6-4, 4-1 con inmejorable perspectiva para quedarse con la victoria final.
Bergs consiguió el descuento mostrando que no estaba dispuesto a arrugar sino por el contrario a hacer el intento de revertir el adverso panorama que se le presentaba. Dani, disponía de viento a favor para navegar a toda vela hacia el puerto del éxito. Pero, tuvo su talón de Aquiles en el partido al ceder por segunda vez su reposición en el siempre influyente séptimo game, que permitió al belga meterse de nuevo en la lucha de igual a igual, si confirmaba la rotura.
Sin embargo, aquí nuevamente sacó Dani a relucir su ascendente capacidad de resiliencia y también creciente fortaleza mental. Y en el momento de más tensión de la jornada, consiguió salir airoso en un muy influyente y especial “big point” que lo pudo ganar para adelantarse otra vez break arriba por 5-3 para cerrar el partido con su saque.
Debió de nuevo luchar con renovada dificultad, cuando hallándose 30-30 a dos pelotas de match, sufrió una amenaza de break. Pero enseguida la salvó, concretó el “deuce” y de inmediato el primer y único match point, sellando definitivamente el triunfo.


