El final del certamen tuvo desenlace con muchos condimentos futboleros. Cerro Porteño cayó 2-1 ante Recoleta FC en el Arsenio Erico y le dijo adiós al título, que terminó quedando en manos de Olimpia. Y el protagonista de la tarde no fue cualquiera: Allan Wlk, de pasado franjeado, firmó el doblete que inclinó la balanza.
El Ciclón llegó condicionado, con la mirada también puesta en la Copa Libertadores. Ariel Holan optó por un equipo mixto, alternando titulares con suplentes, mientras que el Canario puso lo mejor. Y lo aprovechó.
Tras un aviso inicial, Wlk abrió la cuenta a los 14’, empujando un pase atrás de Ronal Domínguez. Cerro reaccionó rápido, penal sobre Freddy Noguera y definición de Alan Soñora para el 1-1 a los 21′. Sin embargo, el partido volvió a torcerse antes del descanso con la expulsión de Rodrigo Gómez, juvenil cerrista, que condicionó todo.

En el complemento, Recoleta golpeó en el momento justo. Otra vez Wlk, atento a una desatención defensiva, marcó el 2-1 a los 51’. Con ventaja en el marcador y en hombres, el local manejó los tiempos ante un Cerro obligado, pero sin claridad.
Mientras tanto, en el Defensores, el empate le alcanzaba a Olimpia. El Ciclón no encontró respuestas y terminó viendo cómo se le escapaba el campeonato.
De esta manera, Wlk, formado en la cantera franjeada, terminó siendo el verdugo azulgrana y el aliado inesperado del nuevo campeón.


