El número uno del tenis paraguayo ganó un partido en el Chile Open y devolvió al país la ilusión en el circuito mayor tras más de 20 años. Cayó ante Emilio Nava, pero dejó una señal fuerte.
Paraguay volvió a vibrar con una raqueta. Más de dos décadas después de las gestas de Ramón Delgado, y cuatro de las del campeonísimo Víctor Manuel Pecci, un tenista nacional ganó un partido en un torneo ATP 250 y logró algo más profundo que un simple resultado: volvió a unificar al país detrás de su juego.
Adolfo Daniel Vallejo firmó una semana inolvidable en el ATP 250 de Chile. Superó la qualy con contundencia, se metió en el cuadro principal de un torneo de esta envergadura, meta que ya fue celebrada en el país. No contento con eso, consiguió una victoria que rompió una sequía de más de veinte años sin triunfos paraguayos en esta categoría. El festejo no fue solo suyo, fue de todo un ambiente deportivo que siguió cada punto como en los viejos tiempos.
En octavos de final, el estadounidense Emilio Nava, top 80 del mundo, frenó su marcha con un 7-5 y 6-3. Pero la caída no opacó el impacto, al contrario, lo magnificó. Un solo árbol no nos tapa el bosque. Vallejo compitió de igual a igual contra un jugador que lleva años dentro de los cien mejores y que integra el equipo estadounidense de la Copa Davis. Lo combatió durante todo el juego, mostró personalidad y confirmó que su crecimiento ya no es promesa, sino presente.
El logro adquiere dimensión histórica. Antes que él, solo Ramón Delgado y Víctor Pecci habían conseguido que Paraguay se sintiera representado en la élite del circuito. Con su triunfo, Vallejo volvió a instalar al Paraguay en el mapa tenístico mundial, lo devolvió a la conversación del plano internacional que ya mira al compatriota con otros ojos. Ahora, su nombre resuena con otro sonido dentro del circuito que espera su siguiente paso con expectativa.
Hay otro dato que subraya su proyección. Junto al peruano Ignacio Buse, es uno de los dos únicos tenistas sudamericanos nacidos en el 2004 que ya ganó un encuentro en un ATP 250. Un registro que habla de talento y precocidad en una generación que empieza a exigir su territorio.
Luego de su paso por el Chile Open donde cosechó tres triunfos y una caída, Vallejo volverá a los Challenger para ganar en confianza y tomar impulso para lo que viene. Roland Garros se acerca y el objetivo es integrar la lista de los cien mejores tenistas del globo antes de que se ponga en marcha el certamen francés.
Más allá del resultado ante Nava, Vallejo dio un paso que trasciende rankings y Paraguay volvió a tener un nombre propio en el mapa grande del tenis. La historia recién empieza, es cierto, pero sus actuaciones alimentan la ilusión de tener a un compatriota en el gran escenario internacional, como los cuadros principales de los Grand Slams.


