Arte y Cultura

Cuando calla el Comandante: despedida a Quemil Yambay

Paraguay amaneció de luto. Desde la cuenta oficial de Quemil Yambay se confirmó su fallecimiento y una frase quedó clavada en la memoria colectiva: “…

| Por La Tribuna
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Paraguay amaneció de luto. Desde la cuenta oficial de Quemil Yambay se confirmó su fallecimiento y una frase quedó clavada en la memoria colectiva: “El tesoro ha dejado de brillar”. Tenía 87 años y, según confirmó su familia, murió esta madrugada. Se va el hombre; queda una obra que seguirá sonando donde el guaraní y la polca nombran lo que el país siente, en radios y patios de todo el país. Su voz y su obra permanecerán vivas en la memoria colectiva, acompañando a quienes hallaron consuelo, alegría y orgullo nacional.

Su hijo, Chahian Yambay, lo despidió con palabras que resumen una vida entera: “Mi Guerrero, gracias por tanto. Te amo. Misión cumplida, comandante. Descansa en paz”. En esa línea hay afecto filial, pero también respeto por el artista que supo ganarse el cariño del público con talento y sencillez. No fue sólo un referente musical: fue un símbolo de identidad y sentimiento popular, de esos que vuelven “propia” una canción apenas suena la primera nota. El mensaje oficial expresa dolor, pero también gratitud por una vida dedicada al arte.

Sus restos serán velados en su domicilio, sobre Guarania 1851 casi Ytororó, ciudad de Fernando de la Mora (Rincón de los Músicos – Santa Cecilia), a partir de las 8:30. Allí se juntarán el silencio y el canto: el abrazo de quienes lo escucharon toda la vida y la gratitud de una comunidad que lo siente parte de su historia. Muchos llegarán con flores; otros, con una polca en los labios.

El adiós también trae la noticia dura de los últimos días. Hace poco su condición se agravó y no resistió. Pero su trayectoria deja una enseñanza clara: cuando la vida aprieta, el arte responde. En sus canciones, la noche se vuelve rancho y confesión; el amor, camino; y la risa, consuelo. Títulos como “Pyhare amangýpe”, “Ko’ápe che avy’ave” o “Mokõi Guyra’i” hoy funcionan como pequeñas estaciones de memoria: no para evitar el duelo, sino para atravesarlo sin perder el pulso de la tierra.

No es casual que su retiro oficial se llamara “El Último Sapukái”. El 7 de octubre de 2017, en Ypacaraí, el “Comandante del Folclore” se despidió de los escenarios dejando una promesa tácita: la voz puede callar, pero el canto queda. Hoy Paraguay lo despide con respeto, gratitud y eterno recuerdo. El tesoro dejó de brillar, pero su legado sigue iluminando.

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