Tras la media sanción otorgada por la Cámara de Diputados, la reforma de la Caja Fiscal ingresa esta semana a una etapa decisiva con su tratamiento en el Senado. El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, sostuvo que el proyecto debe ser analizado sin demoras por la Cámara Alta, atendiendo al impacto del déficit previsional sobre las finanzas públicas y la necesidad de ordenar el sistema jubilatorio.
Alliana señaló que el debate debe abarcar tanto el régimen general como la Caja de Jubilaciones Parlamentarias, remarcando que este último sistema no debe recibir aportes del Estado y que su sostenimiento debe depender exclusivamente de los aportes de sus afiliados. Indicó que mantener subsidios estatales a regímenes especiales contradice el objetivo de reducir el peso del déficit previsional sobre el presupuesto nacional.
El vicepresidente afirmó que la iniciativa apunta a corregir desequilibrios estructurales de la Caja Fiscal y a garantizar su sostenibilidad a largo plazo, evitando que el Tesoro continúe absorbiendo pérdidas crecientes. Recordó que el proyecto fue trabajado en distintas instancias legislativas, con participación de técnicos del Ministerio de Economía y Finanzas, y que el texto aprobado en Diputados incorporó ajustes orientados a mejorar su viabilidad fiscal.
Según Alliana, el Senado tendrá ahora la responsabilidad de profundizar el análisis y resolver la aprobación o eventual modificación del proyecto, en un contexto marcado por la necesidad de definir reglas claras entre el Estado y los distintos regímenes previsionales. La Cámara de Senadores prevé tratar tanto la reforma de la Caja Fiscal como los cambios al sistema jubilatorio parlamentario en la sesión convocada para el próximo martes 10 de febrero.


