La festividad de Caacupé 2025 cerró con un mensaje de la Conferencia Episcopal Paraguaya, que en su carta pastoral reconoció algunos avances en materia de economía y programa sociales, pero que los beneficios no llegan a todos los sectores. Los obispos señalaron que persisten brechas sociales que afectan de manera sostenida a los más vulnerables. Reclamaron mejoras en educación, salud y acceso a servicios básicos, además de mayor transparencia en la gestión pública.
El documento pastoral en varias partes incluye autocríticas a la misma Iglesia, pero también insiste en que los programas sociales deben convertirse en derechos garantizados y no en ayudas coyunturales. Plantea que el país requiere un esfuerzo conjunto para fortalecer la institucionalidad, asegurar un uso adecuado de los recursos públicos y construir respuestas sostenidas a los desafíos sociales.
Durante la misa central, monseñor Ricardo Valenzuela reafirmó este llamado al destacar que ciudadanos y Estado deben asumir responsabilidades compartidas en la atención de necesidades urgentes. Señaló que la cooperación entre autoridades, organizaciones y comunidades es esencial para sostener políticas públicas y mejorar las condiciones de vida.
El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, afirmó que el Gobierno analizará el contenido de la carta pastoral y que los planteamientos serán revisados por el Gabinete Social. Señaló que promoverá un trabajo articulado entre el Ejecutivo, la Iglesia y otras instituciones para abordar los puntos señalados por la Conferencia Episcopal. Reconoció que el país arrastra problemas de transparencia y gestión, y sostuvo que las recomendaciones de la Iglesia representan una oportunidad para ajustar políticas y fortalecer la respuesta estatal.


