Nuestro país enfrenta el desafío de reorganizar su sistema eléctrico antes de que la demanda supere la capacidad instalada. Estudios técnicos advierten que, sin una planificación y ejecución de nuevas inversiones, el Paraguay podría registrar déficits de energía hacia 2030, especialmente durante los picos de consumo.
La ANDE estima que entre 2026 y 2030 será necesario invertir alrededor de USD 1.650 millones en nuevas plantas de generación y sistemas de almacenamiento. Entre 2031 y 2040 se requerirán otros USD 6.700 millones para acompañar el crecimiento económico y urbano proyectado. Además, la red de transmisión y distribución necesitará cerca de USD 3.500 millones para modernizar y ampliar la cobertura.
El marco legal que rige al sistema eléctrico data de 1964 y concentra la generación, transmisión y distribución en un solo ente. Especialistas recomiendan separar funciones, actualizar la estructura regulatoria y crear un ente independiente que supervise tarifas, calidad y competencia. También plantean revisar los subsidios a la tarifa social para garantizar la sostenibilidad financiera de la ANDE.


