En una operación conjunta entre la Unidad Especial de Inteligencia Sensible Antinarcóticos (SIU), la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), la Dirección de Material Belico (DIGEMABEL) y el Ministerio Público, las autoridades desmantelaron un depósito clandestino de precursores químicos que funcionaba bajo la fachada de un lavadero de vehículos en la ciudad de Ñemby.
El procedimiento, liderado por el agente fiscal Rodrigo Espínola, permitió el decomiso total de 16 tambores de acetona de 200 litros cada uno, alcanzando un volumen de 3.200 litros de este producto restringido, insumo clave utilizado en la purificación y procesamiento de cocaína.
Intercepción previa y rastreo de la carga
La investigación se desencadenó horas antes mediante la interceptación en la vía pública de una camioneta guiada por Horacio Raúl Zárate Martínez, de 35 años. En el habitáculo del rodado, los intervinientes hallaron los primeros tres barriles de acetona.
A partir del hallazgo y las tareas de inteligencia operativa, los investigadores rastrearon el origen del cargamento hasta el lavadero de autos en Ñemby, donde la comitiva fiscal-policial procedió al allanamiento e incautación de otros 13 tambores del producto químico.
Hipótesis y segundo sospechoso
De acuerdo con las indagaciones vertidas por la representación fiscal, las autoridades ya lograron individualizar a un segundo sospechoso. La hipótesis sostiene que el inmueble era utilizado como un centro de acopio temporal para posteriormente redistribuir los insumos en vehículos particulares de menor porte.
Asimismo, la principal línea investigativa del caso no descarta que este procedimiento guarde directa relación con un operativo antidrogas ejecutado la semana pasada en la misma zona de influencia.


