Un grupo de sicarios irrumpió violentamente en una vivienda de la urbanización Aqualand, en la zona de Valle Sánchez en Santa Cruz, Bolivia, y acribilló a balazos a dos hombres de nacionalidad brasileña, según informó el portal El Día de dicha localidad. Las ráfagas de disparo alertaron a los vecinos de las inmediaciones del aeropuerto internacional Viru Viru y movilizaron a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).
Al llegar a la escena del doble homicidio, los investigadores se encontraron con los cuerpos sin vida de los extranjeros y con una única sobreviviente dentro del inmueble: la paraguaya María Belén Arrua Cantero.
De única testigo a imputada por asesinato
Inicialmente, Arrua Cantero fue trasladada a la sede policial para prestar declaración informativa en calidad de testigo presencial. En su relato, la mujer sostuvo que se encontraba en el baño duchándose al momento en que se desató la balacera. Aseguró que al escuchar los tiros se resguardó y que, al salir minutos después al patio, se topó con el sangriento panorama.
Sin embargo, a medida que avanzaron las primeras pericias dentro de la vivienda, el Ministerio Público detectó severas incongruencias e incompatibilidades físicas entre su coartada y la escena del crimen. Las contradicciones llevaron a la Fiscalía a cambiar de forma drástica su estatus legal: fue imputada por el delito de asesinato y presentada ante un juez cautelar.
Cámaras de seguridad y el alegato de la defensa
Su abogado defensor rechazó la imputación y argumentó que la compatriota no posee lazos de amistad ni familiares con los fallecidos, afirmando que se hallaba en la propiedad realizando tareas de asistencia a adultos mayores.
Mientras la Justicia boliviana resuelve si dicta la prisión preventiva de la imputada, los peritos analizan los registros de las cámaras de seguridad de la urbanización para identificar a los sicarios que ejecutaron el ataque y determinar si existió una complicidad logística desde el interior de la residencia.


