Un hecho de parricidio conmociona a la compañía San Solano, una zona rural ubicada a unos 30 kilómetros del casco urbano del distrito de San Pedro del Paraná, departamento de Itapúa. Una mujer de 46 años fue detenida tras confesar haber asesinado a su padre de 79 años propinándole severos golpes en la cabeza con un garrote de madera.
La víctima fue identificada como Ananías Sotelo (79), mientras que la aprehendida es su hija, Pastora Sotelo Bustamante (46). El hallazgo del cadáver se produjo en la tarde del pasado viernes, cuando la propia mujer alertó a las autoridades sobre el supuesto hallazgo del cuerpo de su padre, cubierto con una sábana, a unos 350 metros de la precaria vivienda de madera que compartían.
Contradicciones y confesión del crimen
Durante el procedimiento en la escena del hecho, que se extendió por más de cuatro horas, los agentes del Departamento de Investigaciones y la comitiva fiscal notaron inconsistencias flagrantes en los relatos de la hija y de las nietas del fallecido. Finalmente, la sospechosa terminó admitiendo la autoría del crimen.
El fiscal interino de la causa, Rolando Ortega, detalló a Espresso Informativo de la 650 AM, las circunstancias en que se encontraba la escena al llegar los investigadores: “Cuando llegan los primeros investigadores ya encuentran el cuerpo tapado con una sábana. Por lo que generalmente eso ya llama la atención”.
De acuerdo con el testimonio de la mujer, la agresión ocurrió cerca de las 05:30 horas mientras ambos tomaban mate en la cocina. El trasfondo del crimen habría sido una acalorada discusión iniciada por el septuagenario, quien le recriminaba a su hija el haber regresado a instalarse en la vivienda paterna junto a sus cuatro hijos menores de edad.
“Ellos se dirigen en guaraní y el papá le estaba recriminando: ‘Todos tus hermanos me salieron bien y vos no podés valerte por ti misma’”, relató el fiscal Ortega sobre el origen del altercado.
Ataque letal, ocultamiento del cuerpo e intento de quemar pruebas
Según la confesión, durante el enfrentamiento la mujer tomó un palo de madera y le propinó un primer impacto en la cabeza al anciano, provocando que cayera al suelo de tierra de la precaria cocina.
“Al caerse el señor, con el primer golpe, ella le propina dos golpes más. Y ahí se produce el deceso de esa persona. Fueron golpes en la cabeza misma, por eso el traumatismo de cráneo encefálico severo”, explicó el representante del Ministerio Público.
Tras concretar el homicidio, la agresora arrastró el cadáver para simular una desaparición. “De ese lugar de donde está la cocina, ella le lleva hasta más o menos 350 metros del lugar, o sea que le arrastra otra vez a su papá”, señaló el fiscal.
Posteriormente, los intervinientes hallaron elementos clave que la mujer intentó ocultar: “Personal policial descubre el palo en cuestión, doblado con la remera del padre, y eso se intentó quemar. Son datos que se levantaron del lugar”, concluyó Ortega.
El Ministerio Público descartó de momento que se haya tratado de un acto en legítima defensa, dado que la imputada no presentaba ningún tipo de lesión ni marcas defensivas en el cuerpo. La mujer quedó recluida a disposición de la Justicia.


