Un atroz hecho de abuso sexual y posterior feminicidio/homicidio de una niña de tan solo 5 años en el departamento de Caazapá dio un giro decisivo tras el trabajo de investigación policial. La versión inicial presentada por la madre de la menor fue completamente desmantelada, dejando al descubierto el entorno en el que ocurrió la tragedia y permitiendo la aprehensión de dos sospechosos: el propio hermano adolescente de la víctima y un joven hospedado en la vivienda.
La autopsia realizada por el Dr. Pablo Lemir confirmó el peor escenario: la pequeña fue víctima de agresión sexual y posteriormente asesinada mediante estrangulamiento manual.
Una coartada que se desmoronó
En un primer momento, la madre intentó justificar su ausencia afirmando ante los agentes que se había retirado de la vivienda cerca de la medianoche para buscar a otro de sus hijos que no retornaba. Según su relato, la niña había quedado bajo el cuidado del visitante que llevaba dos días en la propiedad, y que al regresar a las 03:00 de la mañana encontró la trágica escena.
Sin embargo, las diligencias investigativas en la comunidad, coordinadas con los referentes locales y la Policía Nacional, echaron por tierra el testimonio de la mujer. Según lo expuesto por el comisario Blas Fernández, Subjefe investigaciones de Caazapá, en conversación con Espresso Informativo 650 AM, se constató que la madre no estaba buscando a ningún familiar, sino que se encontraba participando de una reunión social, dejando a la niña de 5 años en la vivienda junto a los dos jóvenes.
“Pudimos conversar primeramente con la mamá, quien facilitó algunos datos que no eran claros ni se condecían con la verdad. Pudimos corroborar que esa versión no era cierta”, señaló al respecto el comisario.
Ducha de madrugada e intento de ocultar vestimenta
Tras caer la coartada materna y establecerse que tanto el hermano menor como el visitante permanecieron en la casa durante el crimen, las sospechas se centraron directamente en ambos.
Las pesquisas permitieron descubrir que el hermano de la víctima se había duchado durante la madrugada y cambiado de ropa para borrar rastros. Al ser interrogado sobre sus prendas, intentó entregar a los intervinientes vestimentas distintas a las que llevaba puestas durante la noche.
Finalmente, los efectivos policiales exigieron la entrega de la ropa original, la cual presentaba manchas de fluido sanguíneo y fue remitida de urgencia al Departamento de Criminalística para su análisis científico.
Silencio y expectativa del proceso
Ambos sospechosos fueron aprehendidos y se llamaron al silencio. La principal hipótesis apunta a que atacaron a la niña y la estrangularon para evitar que sus llantos alertaran a los vecinos de la zona. Las autoridades judiciales coordinan las actuaciones bajo los marcos legales correspondientes para imputar formalmente a los implicados.


