Eran las 1:40 de la madrugada del domingo 18 de octubre de 2026 y el barrio Pacucuá, de Encarnación, cuando un desconocido se acercó al portón eléctrico de la casa de Lucas Antonio Martínez, de 34 años, lo manipuló y, con un control a distancia, desbloqueó la camioneta del dueño. Según el informe policial, las cámaras de circuito cerrado de la propiedad captaron cada movimiento y el presunto autor arrancó la Toyota Hilux 4x4 SRV, año 2018, y se alejó, sin dejar rastro.
Esa misma madrugada, la víctima denunció el hurto en la comisaría segunda de Encarnación, el hombre refirió que el rodado había sido sustraído de su propia vivienda, en el barrio Pacucuá.
Tras la denuncia presentada ante la policía y cerca de las 3:30 horas de esa misma madrugada, a unos 80 kilómetros de la casa del propietario, los agentes de la comisaría 56, dieron con la camioneta, o al menos con lo que quedaba de ella, ya que, el vehículo estaba incinerado en la compañía Pindoyú, del distrito de San Pedro del Paraná, a unos 1.000 metros de la ruta D049 Epifanio Méndez Fleitas.
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Los intervinientes convocaron de inmediato al personal técnico del departamento de criminalística de la policía con el objetivo de determinar el origen del rodado que apareció consumido por las llamas y luego de la verificación oficial, confirmaron que se trataba del mismo vehículo robado horas antes en la ciudad de Encarnación.
Por su parte, los agentes que estuvieron materializando el seguimiento del caso, remitieron todos los registros al Ministerio Público, institución que deberá esclarecer las circunstancias del hecho y los posibles trasfondos y, en este sentido, un detalle que a los uniformados les llamó la atención fue el modo en que se produjo el hurto y el desenlace con la incineración del vehículo.


