La denunciante, Faida Rivas, de nacionalidad venezolana, acudió a la Unidad N.° 3 de la Fiscalía Barrial N.° 7 para prestar declaración testifical. Al cuestionar la falta de avances en la investigación, los funcionarios le respondieron que “los procesos funcionan así” y le sugirieron que podía retirarse o incluso abandonar el país si no estaba conforme.
Ante la insistencia de Rivas por ejercer su derecho a declarar, la situación escaló. Según la afectada, un funcionario reaccionó de forma agresiva, insultándola y exigiéndole que abandonara el edificio.

“La propia fiscal del caso, Karina Serón, me coaccionó para que borrara las grabaciones e incluso me arrebató el teléfono celular para eliminar los archivos”, afirmó Rivas.
Pese al incidente, la joven logró recuperar los videos eliminados del dispositivo y los presentó como pruebas para sostener su denuncia formal contra los funcionarios intervinientes.


