Según el informe oficial, hasta la fecha se contabilizan 20 víctimas fatales y 28 tentativas de feminicidio.
Entre los datos más impactantes se destaca el impacto colateral en los entornos familiares: 14 de las mujeres asesinadas eran madres, dejando un total de 36 hijos huérfanos, de los cuales 26 son menores de edad.
Central encabeza las cifras por departamento y tipos de agresión
La distribución geográfica del informe señala al departamento Central como el epicentro de mayor incidencia, al concentrar 12 de los 20 casos registrados. La lista la completan:
Concepción: 3 víctimas.
Canindeyú: 2 víctimas.
Asunción, Alto Paraná y Caazapá: 1 víctima cada uno.
Respecto al lugar de los hechos, 15 casos se perpetraron en viviendas y 5 en la vía pública. En cuanto a las armas utilizadas, en 11 ataques se emplearon armas blancas, en 6 armas de fuego, mientras que los demás fallecimientos se produjeron por asfixia o traumatismos.
El caso de Lambaré evidencia fallas en las medidas de protección
El caso más reciente involucra a Deisy Paola Giménez Segovia, una joven de 22 años asesinada en la vía pública en Lambaré a manos de su expareja.
El crimen encendió las alarmas e indignación pública sobre la efectividad de las garantías del sistema judicial: la víctima ya había denunciado previamente al agresor y este contaba con una orden de alejamiento vigente que no impidió el ataque fatal.
Por su parte, las 28 sobrevivientes de tentativas aguardan un resguardo efectivo por parte de las autoridades.


