Los agentes de la Policía Nacional encabezaron el allanamiento de un aguantadero en la ciudad de Capiatá, donde localizaron cinco vehículos denunciados como robados. Las autoridades sospechan que esta propiedad funcionaba como centro logístico de una organización criminal dedicada a la ejecución de atracos tipo comando en los últimos meses.
La pesquisa busca vincular la estructura con una seguidilla de atracos perpetrados desde el mes de junio. Entre los hechos investigados figuran el millonario saqueo al depósito de cargas aéreas de la Dinac el 13 de junio, el asalto comando al depósito Gical en Mariano Roque Alonso el 9 de julio, el intento de interceptación de un camión con medicamentos en Itauguá a finales de julio, y un último golpe registrado el pasado 19 de septiembre.

El seguimiento de este último asalto permitió ubicar el aguantadero en Capiatá. Al respecto, el jefe de Investigaciones del departamento Central, comisario principal Flaminio Quinteros, confirmó los avances en el lugar: “Se pudo encontrar vehículos denunciados como robados, dos de ellos plenamente identificados con hechos delictivos anteriores”.
Fueron incautados:
Un automóvil Toyota Auris
Una camioneta Toyota Fortuner
Un vehículo Hyundai Tucson
Dos automóviles adicionales de la marca Toyota
Dos de estos móviles ya fueron identificados directamente en las filmaciones de los atracos previos.
Aunque parte de la banda criminal fue aprehendida en la zona de Villa Hayes, las tareas investigativas continúan para identificar y capturar a los demás integrantes de la red delictiva. Los peritos abocados al caso buscan determinar la participación precisa de cada automóvil e involucrado en los diferentes golpes perpetrados.


