El depósito ubicado sobre la calle Santísima Trinidad, en el barrio Cerrito de Capiatá, departamento Central, fue blanco de un allanamiento en la tarde de este sábado por parte de agentes contra el Crimen Organizado Nacional y Transnacional, de la policía en el marco de una investigación por presunto hurto agravado.
El operativo comenzó a las 16:30 horas en el sitio mencionado, donde llegaron los agentes policiales, tras una tarea de seguimiento sobre la investigación, causa por la que ya fueron detenidos 3 hombres el día anterior.
Al ingresar al inmueble tipo depósito, los investigadores hallaron dos tanques estacionarios, con capacidad de 45.000 litros cada uno, que quedaron en carácter de resguardo en el lugar, a la espera de ser trasladados posteriormente a un establecimiento que reúna las condiciones adecuadas para su almacenamiento.
Línea de investigación
De acuerdo a la información brindada por el comisario Pedro Lesme, del departamento contra el crimen organizado, este allanamiento se hizo en seguimiento a la detención realizada durante un operativo, también en la ciudad de Capiatá el día jueves, sobre un hecho de hurto agravado en perjuicio de un empresario.
Según la denuncia de la víctima, los sospechosos le habían sustraído diversas pertenencias de valor que mantenía guardadas en el interior de su vehículo particular y a partir de esa denuncia, los investigadores iniciaron el seguimiento del caso, que derivó en el hallazgo de que parte de lo robado eran cheques, los cuales, los autores intentaban utilizar para hacerse de un importante volumen de combustible.

La captura se concretó en flagrancia en el estacionamiento de un supermercado de Capiatá, en el preciso momento en que los sospechosos intentaban hacer efectivo uno de los cheques robados, de acuerdo con la investigación preliminar, con esos documentos bancarios pretendían adquirir hasta 100.000 litros de combustible, con el fin de revenderlo posteriormente en el mercado negro.
Los detenidos fueron identificados como Graciela Modesta Segovia Cano, quien ya registra antecedentes previos por violencia familiar, y Augusto Daniel Cuevas Ojeda y Ronald David Penayo Segovia, ambos sin antecedentes penales.
En poder de los capturados, los agentes incautaron cheques robados por un valor estimado de 350.000 dólares, además de armas de fuego, proyectiles sin percutir, documentos de identidad falsos, pagarés, sellos profesionales, varios equipos celulares y dos vehículos que presuntamente eran utilizados para la logística de la organización.


