El caso acontecido en las últimas horas de la noche del domingo está a cargo del fiscal Luis Chamorro, quien accedió a las imágenes de las cámaras de seguridad de la Unidad Industrial La Esperanza.
El ministro Nicora explicó que en las imágenes se observa que Hugo Javier entró a la celda número 2 del pabellón D, Alta a las 15:30 del domingo.
Allí estuvo con el otro recluso, identificado como Luis Fernando Giménez, quien fue condenado a 25 años de cárcel más otros diez como medida de seguridad por el asesinato de su sobrino Amín Riquelme, de 10 años, secuestrado cerca del colegio donde cursaba sus estudios, Cristo Rey, el 11 de octubre del 2004. El niño fue hallado muerto dos días después, en un baldío de Luque.
Giménez, quien es estudiante de Derecho, declaró ante las autoridades y el fiscal Chamorro que estaba durmiendo cuando escuchó un golpe. Se levantó, prendió la luz y vio tirado en el piso a su compañero de celda. Añadió que dio aviso de esto a los guardias.
Celda candadeada
El coronel retirado Ruben Peña, director del establecimiento penitenciario, indicó que Giménez era su compañero de celda y que otro recluso, de nombre José Argüello, estaba con permiso de salida de la cárcel, conforme a las disposiciones del Código de Ejecución Penal.
La autoridad carcelaria resaltó que cuando los reclusos ingresan a la celda, esta es candadeada, que fue lo que ocurrió en este caso. De las declaraciones de la autoridad se deduce que si se comprueba médicamente que el exlocutor recibió una golpiza, Giménez pasará a ser el sospechoso.
Empero, Nicora indicó que Giménez no presenta rastros de golpe alguno, que es un preso que forma parte del proceso de reinserción, que no tiene antecedentes de violencia, que estudia Derecho y realiza trabajos de serigrafía. Hugo Javier fue atendido primero en el Hospital General de Barrio Obrero y de allí derivado al Hospital Nacional de Itauguá, en donde en horas de la siesta fue sometido a una cirugía para que se le coloque un catéter en la cabeza.
El secretario de Estado indicó que recibió un informe del doctor José Espínola, quien atendió a Hugo Javier en el Hospital Nacional de Itauguá.
El informe se divide en dos puntos centrales: Hugo Javier presenta un traumatismo de cráneo y dos sangrados en el cerebro.
Sobre el último punto, Nicora señaló que el médico no puede concluir sin el resultado de otros informes de que se trate de un accidente cerebrovascular.
El secretario de Estado dijo que no se descarta ninguna hipótesis, que ya intervino el laboratorio forense de la Fiscalía y que un equipo médico-forense, encabezado por el Dr Pablo Lemir, participará de los estudios médicos que se están realizando al exgobernador de Central, quien soporta una condena de 10 años de cárcel, por corrupción.
Intervención de juez y fiscala de Ejecución
Ayer a la tarde, el Ministerio Público informó que la fiscala titular de la Unidad Penal de Ejecución Especializado de Crimen Organizado, Delitos Económicos y Anticorrupción de Asunción y el departamento Central, Dominica D. Zayas Acevedo, requirió oficios judiciales con carácter urgente.
La agente solicitó al director de La Esperanza un informe detallado sobre lo acontecido durante el fin de semana, incluyendo: personal que se encontraba de guardia, compañeros de celda del condenado, si corresponde, atenciones médicas, primeros auxilios y otros servicios brindados, traslados realizados con motivo del hecho y cualquier otra circunstancia relacionada con lo ocurrido.
Además, requirió al Hospital que remita a la Fiscalía el historial clínico y médico completo del afectado, desde su ingreso al nosocomio, incluyendo información sobre su estado de salud.
Mientras el juez de Ejecución Carlos Hugo Mendoza aguarda un informe del médico forense comisionado por el Poder Judicial para verificar el estado de salud de Hugo Javier.


