Todo comenzó pasadas las 02 horas, de este viernes 4 de septiembre, cuando los agentes del departamento de investigaciones de dicha localidad, estaban abocados en ese momento al rastreo de una serie de robo registrado en las zonas aledañas y divisaron un Toyota Premio blanco, sin placa, que avanzaba a excesiva velocidad por las calles del barrio y de inmediato los uniformados decidieron interceptarlo.
Sin embargo, los ocupantes del rodado aceleraron la marcha e iniciaron una fuga con mucha velocidad, según informaron los intervinientes y de acuerdo al relato, desde el interior del mencionado vehículo comenzaron a efectuar disparos contra los agentes, quienes respondieron al fuego en una tensa persecución por varias cuadras.
El intercambio de balazos y la huida, se prolongaron hasta que el Toyota Premio embistió un árbol al ingresar a una calle sin salida del barrio Che la Reina, quedando allí varado y según la policía, dos de los ocupantes aprovecharon los segundos de confusión para bajarse y escapar corriendo hacia una zona de yuyales, disparando presuntamente durante la huida, hasta el momento, ambos continúan prófugos.
Los otros tres ocupantes del vehículo no lograron escapar y fueron reducidos por los efectivos, se trata de un adolescente de 15 años, cuya identidad se mantiene bajo reserva, y de dos jóvenes identificados como Diego Ramón Fernández Brizuela, de 24 años, y Rodrigo Martínez Escobar, de 21 años, dos de los tres aprehendidos presentaban heridas producto del enfrentamiento armado.
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Al revisar el interior del automóvil, cuyo chasis sería de dudosa procedencia, los investigadores hallaron dos fusiles, dos revólveres calibre .38, municiones, dos pasamontañas, prendas camufladas, tres teléfonos celulares y un croquis elaborado a mano, entre otras evidencias que ya fueron incautadas para la causa. Entre el armamento incautado se destaca un fusil HK 416 calibre 5.56×45 mm, que contaba con 12 cartuchos, y otro fusil de calibre 7.62×51 mm, a esto se sumaron un revólver Smith & Wesson calibre .38 Special con una vaina servida y otro revólver del mismo calibre con cuatro cartuchos en su tambor.
El violento procedimiento fue comunicado al fiscal Elvio Aguilera, titular de la Unidad Penal número 7, quien quedó a cargo de la investigación. La causa continúa abierta y las autoridades buscan ahora determinar qué planeaba hacer el grupo armado, cuál es el origen del vehículo y de las armas incautadas, y la identidad de los dos hombres que hasta el momento permanecen prófugos.


