Todo se desencadenó cuando agentes de la comisaría séptima de Pedro Juan Caballero, se encontraban realizando un pleno patrullaje nocturno y en ese interin, decidieron interceptar un vehículo que circulaba por la zona fronteriza, lo que parecía un control de rutina terminó destapando una carga de 101 celulares, todos indocumentados, amontonados dentro del vehículo.
Al mando del operativo estaba el subcomisario Carlos Alsina, subjefe de la dependencia, quien confirmó que el conductor del vehículo fue reducido e identificado como Aldair Magalhães Da Silva, de 30 años, de nacionalidad brasileña y junto con él, los uniformados también incautaron el automóvil que era utilizado para transportar la mercadería sin papeles.
Durante el operativo y frente a los policías que lo interceptaron, Da Silva intentó justificar la carga, asegurando que había comprado los aparatos a una distribuidora, sin embargo, cuando los agentes le exigieron pruebas de esa supuesta compra, el brasileño no pudo exhibir ningún documento que acreditara la legalidad de los 101 aparatos electrónicos ni el origen comercial de la transacción y esto, lógicamente agravó su situación ante la Justicia.
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Con el sospechoso detenido y los teléfonos bajo resguardo policial, el caso fue elevado de inmediato a la fiscal Mirtha Martínez, quien quedó a cargo de resolver en las próximas horas cuál será la situación procesal del extranjero, mientras tanto, todo lo incautado, el centenar de celulares y el vehículo utilizado para el traslado, actualmente permanece depositado en una sede policial de Pedro Juan Caballero, a la espera de las diligencias fiscales.
Por su parte, el subcomisario mencionó que la primera sospecha es que, detrás de la carga podría existir una maniobra de contrabando organizado en la frontera con Brasil, dicho seguimiento, deberá ejecutar la fiscalía, luego de la remisión documental sobre la causa.

