Tres personas fueron detenidas durante el operativo “Alta Gama”, ejecutado por agentes del Departamento de Automotores de la Policía Nacional tras una investigación que permitió localizar una vivienda utilizada presuntamente como centro de resguardo y desarme de vehículos.
El comisario principal Arnaldo Acosta, jefe de Automotores de la Policía Nacional, explicó en el programa Espresso Informativo de La Tribu 650 AM, que el procedimiento fue el resultado de 10 días de trabajos de inteligencia, seguimiento de cámaras y verificación de movimientos de vehículos.
La investigación se inició a partir de que varios vehículos fueron denunciados como robados en la zona de Asunción, en el área metropolitana, en Encarnación, además de otras localidades. Los investigadores siguieron el rastro de una camioneta Hilux de color blanco mediante imágenes de distintos circuitos cerrados, que presuntamente era utilizada por los supuestos malvivientes.
El seguimiento llevó a los agentes hasta una vivienda ubicada en San Juan Nepomuceno. Según Acosta, en las imágenes observaron el ingreso y salida de varios vehículos, algunos de los cuales permanecían en el inmueble.
Chapa apócrifa permitió avanzar
Los investigadores documentaron los movimientos y solicitaron a través de la fiscalía las imágenes de los circuitos cerrados. En una de las filmaciones detectaron el ingreso de una camioneta blanca con una matrícula que no correspondía al vehículo. La Policía consultó al propietario de la chapa y confirmó que la camioneta se encontraba en su poder, por lo que determinó que la matrícula utilizada era apócrifa.
Acosta señaló que los vehículos de alta gama eran utilizados de distintas maneras. Parte de los mismos, según la investigación, eran empleados para cometer otros hechos delictivos, mientras que otros eran desarmados para extraer sus piezas y luego venderlas, como prueba de esta segunda actividad localizaron documentos relacionados al envío de piezas hacia otras ciudades.
Hasta G. 100 millones por vehículo desarmado
Acosta describió el lugar intervenido como una “carnicería”, en alusión a la forma en que eran desarmados los vehículos de alta gama. “Era una carnicería por la forma como operaban. Cuando desarmaban todo un camioneta lujosa, (las piezas) sumaban un monto equivalente a G. 100 millones”, afirmó.
El jefe de Automotores indicó que el procedimiento todavía está en una etapa inicial y que continúan con las investigaciones.


