La Unidad de Operaciones Tácticas Motorizadas (Grupo Lince) reestructuró la estrategia de patrullaje preventivo en las arterias comerciales y barrios residenciales golpeados por el hurto de vehículos.
El jefe de la unidad especializada, comisario Gustavo Ruiz Díaz, expuso la distribución del personal operativo y la articulación de acciones con las comisarías jurisdiccionales para la contención del delito.
Distribución de efectivas y georeferenciamiento del mapa delictual
Las operaciones tácticas de la fuerza policial cuentan con una dotación total de 2 100 efectivos desplegados en el territorio nacional. La centralización de las agrupaciones regionales prioriza a la capital y a los distritos del departamento Central por su elevada densidad poblacional.
Las declaraciones fueron brindadas durante la emisión del programa Espresso Informativo por La Tribu 650 AM, donde se abordaron las denuncias vecinales.
El mapeo por georreferenciamiento de denuncias orienta las patrullas hacia puntos con alta afluencia de personas en horarios nocturnos.
Los controles preventivos en centros comerciales refuerzan la vigilancia en playas de estacionamiento de supermercados y restaurantes.
Los patrullajes en el barrio Las Carmelitas y zonas aledañas a la avenida Mariscal López se intensificarán mediante la coordinación con la Comisaría Sexta.
Coordinación con comisarías jurisdiccionales y monitoreo nocturno
El trabajo conjunto con las dependencias policiales busca optimizar el intercambio de datos sobre modalidades delictivas cambiantes. Las cuadrillas de motorizados en cuadrantes urbanos adaptan sus recorridos a los reportes recibidos desde las unidades territoriales.
La prevención de hechos punibles en la vía pública requiere la presencia visible de personal uniformado en las esquinas conflictivas.
Los delincuentes dedicados al rompimiento de cristales operan de forma sigilosa en calles con reducida iluminación artificial.
Las unidades de patrulla nocturna priorizan el acompañamiento a ciudadanos en paradas de transporte e itinerarios gastronómicos.
Respecto a la dinámica operativa de la fuerza, la autoridad policial precisó: “Nosotros innovamos mucho en nuestro operativo, estamos trabajando en la parte preventiva y entendemos que los tortoleros persiguen lugares con cantidad de vehículos estacionados”.
Disponibilidad de combustible y fortalecimiento logístico institucional
La provisión de insumos de la flota de motocicletas se encuentra garantizada tras la optimización del presupuesto operativo. La donación efectuada por la Entidad Itaipú Binacional (Itaipú) permitió incrementar la disponibilidad de unidades en la vía pública.
Las gestiones del Ministerio del Interior aseguraron los cupos de carburante para el desplazamiento permanente de las patrullas.
El mantenimiento mecánico periódico del parque automotor asegura la respuesta rápida ante llamadas de emergencia recibidas.
El apoyo táctico en las zonas bajas complementa las incursiones efectuadas en los sectores residenciales de la capital.
Los recursos logísticos asignados al componente motorizado sustentan la presencia continuada en el departamento Central.
Prevención de hurtos domiciliarios e intervenciones en horario diurno
Los patrullajes en horarios de la mañana responden a cambios detectados en la conducta de las bandas criminales. Las incursiones en residencias privadas en horario de 9 a 21 horas exigen ajustar la vigilancia diurna en los vecindarios.
El control de vehículos en actitud sospechosa previene la ejecución de robos organizados en domicilios particulares.
La comunicación previa con comisiones vecinales facilita la planificación de coberturas durante eventos sociales masivos.
El adiestramiento constante de los agentes motorizados garantiza procedimientos encuadrados en las normas legales vigentes.
Los agentes del orden público mantienen vigilancia en las zonas de abordaje de transporte público en Asunción.
Articulación con los sectores comerciales para la seguridad preventiva
La interacción directa con los organizadores de eventos permite coordinar operativos de resguardo en perímetros de gran concurrencia. La integración de la tecnología de vigilancia reforzará la capacidad de respuesta policial ante desplazamientos sospechosos.
La presencia de la autoridad en la vía pública busca disuadir la actuación de los grupos que operan al margen de la ley.
Los mecanismos de denuncia oportuna por parte de la ciudadanía colaboran en la identificación de patrones de patrullaje.
La Policía continuará con los ajustes operativos para resguardar el patrimonio de los habitantes, según concluyó Gustavo Ruiz Díaz.


