La mujer identificada como Liz Mariela Salinas Rojas, recibió un disparo de arma de fuego que la dejó gravemente herida, el presunto autor del ataque era su propia pareja Wilson Agustín González Ortiz, de 23 años, suboficial ayudante de la Policía Nacional, quien se encontraba libre de servicio y cumple funciones en la Comisaría 32 de Yrybucuá.
Tras el disparo, y en lugar de dar aviso inmediato a sus superiores, el uniformado optó por trasladar él mismo a la víctima hasta el Hospital Distrital de San Estanislao, donde la joven quedó internada para recibir atención médica por la gravedad de sus heridas y mientras eso ocurría, el padre de la víctima identificado como Anuncio Aguayo, se dirigió con urgencia hasta la sede policial para dar aviso de lo sucedido ya que su hija habría sido baleada por el uniformado quien la estaba trasladando al centro asistencial.
Agentes de la comisaría octava de San Estanislao se movilizaron de inmediato hasta el hospital, donde lograron interceptar al uniformado y procedieron a su aprehensión, durante el procedimiento, los efectivos incautaron una pistola marca Borr Humaitá, calibre 9 milímetros, cuyo cargador contenía diez cartuchos sin percutir, arma que quedó a disposición de la investigación.
En conversación con uno de los investigadores del hecho, confirmó a La Tribuna que el joven uniformado había cambiado de versión en diversas ocasiones durante el procedimiento de rigor y hasta el momento, las circunstancias exactas en que se produjo el disparo no fueron esclarecidas.
Para los investigadores, el testimonio de la propia víctima resultará determinante a la hora de reconstruir lo ocurrido dentro de la vivienda, fuentes cercanas a las diligencias señalan que, una vez que Liz Mariela Salinas Rojas se encuentre en condiciones de declarar, su relato permitirá esclarecer si el disparo que casi le cuesta la vida fue producto de un ataque deliberado por parte de su pareja o si, por el contrario, se trató de un hecho fortuito ocurrido en medio de una discusión o una manipulación descuidada del arma.
Por su parte el Ministerio Público mantiene abiertas todas las hipótesis y ya investiga si se trató de un intento de feminicidio o de un disparo accidental, por lo que el caso fue puesto en conocimiento de la agente fiscal de turno, abogada Lilian Ruiz, quien dispuso las diligencias correspondientes para determinar qué ocurrió realmente dentro de esa vivienda de Yrybucuá.


