Sobre la detención del suboficial inspector Tomás Trinidad Flecha con 20 armas de guerra, tras un procedimiento realizado ayer en Santa Rosa del Monday, Alto Paraná, en conferencia de prensa, el ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Jalil Rachid explicó que las armas estaban cortadas para ser reensambladas, presuntamente iban a ser enviadas a facciones criminales de Brasil y tendrían un valor cercano a USD 200.000 en el mercado ilegal.
Las autoridades señalaron que los fusiles tenían sellos de la Guardia Civil de España y debieron haber sido destruidos. Además, explicaron que el principal problema radica en los débiles controles internacionales sobre el envío de componentes de armas, especialmente desde centros de acopio en el extranjero, lo que facilita su ingreso a la región.
Conforme a los datos preliminares serían fusiles FAL y G3 que están desarmados. De acuerdo con las primeras informaciones, se presume que el armamento tenía como destino Ciudad del Este para su posterior comercialización en el Brasil.
Por disposición del fiscal Manuel Rojas, el detenido y las evidencias fueron trasladados a la Base Regional de la Senad en Ciudad del Este, donde se realizó la extracción de las armas ocultas en un compartimiento especial del rodado. Posteriormente, todos los elementos incautados y el detenido fueron trasladados hasta la base de Asunción.
Se presume que el armamento tenía como destino Ciudad del Este para su posterior comercialización en el Brasil, específicamente a facciones criminales asentadas en Río de Janeiro.


