El comisario principal Nimio Cardozo, jefe del Departamento Antisecuestro de la Policía Nacional, confirmó a la Tribu 650 que el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo, ejecutó una planificación detallada con equipos de vigilancia previa antes de atacar la comisaría ubicada en el departamento de Canindeyú.
El jefe policial reveló que el trabajo de laboratorio no dejó margen para las dudas y en el marco de estos análisis, existen varios materiales fílmicos que serán utilizados como elementos probatorios con los que cuenta hoy la institución, permitiendo sostener judicialmente la autoría del EPP en el atentado de mayo de 2025, lo que a su vez sirve como hilo conductor para reconstruir el reciente ataque a la comisaría en Canindeyú.
En paralelo a las declaraciones oficiales, se muestran videos en lo que se observan a dos mujeres presuntamente vinculadas al grupo armado, en una de las imágenes se observa a Viviana Caballero Villalba, alias Elena, portando un fusil. Se trata de la hija de Mirian Villalba, actualmente con refugio político en Brasil, quien a su vez es hermana de Carmen Villalba, histórica dirigente del EPP.
La otra mujer que aparece en los videos fue identificada como Erika Roseli Vera, conocida en el ambiente como “Daisy”, una mujer indígena que, según las versiones oficiales, habría sido reclutada por la organización armada.
Conforme a datos obtenidos, el material donde se ve a la mujer observando a través del telescopio, corresponde a la fecha del aquel ataque registrado a la subcomisaría décima de Yvyrarobana’i, en fecha 3 de mayo del año 2025.
Otro de los puntos que se encuentra en análisis, es el número real de atacantes que irrumpieron en la sede policial, desde el departamento Antisecuestro, desmienten la versión que hablaba de un contingente de hasta treinta personas.
Aseguran que el levantamiento de vainillas servidas en el lugar del hecho permite reconstruir con mayor precisión la magnitud del comando armado, y precisó que en la comisaría de Naranjito se hallaron diez armas de distintos calibres, 5,56, 7,62 y 9 milímetros, lo que llevó a los investigadores a estimar que el grupo atacante no habría superado las diez personas, y que, descontando que el jefe de célula portara arma larga y arma corta a la vez, el número real rondaría los nueve combatientes.
Confirman desde la institución policial que se dispuso un replanteamiento de sus capacidades operativas y que se redireccionarán efectivos hacia Canindeyú, que pasó a ser considerado el nuevo epicentro de la lucha antiterrorista, con el objetivo declarado de dar con el paradero de la estructura criminal y lograr la captura de sus integrantes.
EPP planificó el ataque a Naranjito, ratifica Riera
El ministro del Interior Enrique Riera reconoció ayer a La Tribu 650 AM que, desde la noche del atentado, comenzaron a circular numerosas versiones e interpretaciones que “chocan entre ellas”, pero remarcó que la Policía Nacional trabaja exclusivamente sobre evidencias reunidas dentro del marco de la investigación fiscal; “Hay un montón de gente, un montón de versiones y un montón de opinólogos, pero la Policía trabaja con hechos objetivos”, expresó.
Riera relató que el ataque ocurrió a las 23:15 y que, apenas fue informado, el comandante de la Policía Nacional solicitó autorización para enviar al subjefe de la institución, el comisario general Feliciano Martínez, debido a su experiencia en investigaciones
Horas después, a las 2:30 de la madrugada, el propio comandante César Silguero Lobos decidió trasladarse personalmente hasta la zona para inspeccionar la escena, ya a las 5:30 informó al ministro que los primeros indicios apuntaban al EPP, atendiendo a la quema de la comisaría y de las patrulleras, la utilización de bombas molotov y el claro objetivo de perpetrar “un golpe institucional contra el Estado”, una modalidad que, según explicó, difiere totalmente de un ajuste de cuentas entre particulares.
El titular del Ministerio del Interior agregó que una de las armas detectadas había sido utilizada anteriormente en un enfrentamiento entre efectivos policiales y personas vinculadas al narcotráfico, a ello se suman otros elementos considerados determinantes por los investigadores, como el hallazgo de un artefacto explosivo que no llegó a activarse y que contenía fragmentos metálicos similares a los empleados en atentados registrados en la zona de Campos Morombí.
Riera reveló además que, tras el abatimiento de “Loro López” en la Reserva Moisés Bertoni durante un operativo conjunto de la FTC y el CODI, fueron hallados documentos internos del EPP que nunca habían sido divulgados públicamente y que mencionaban la posibilidad de ofrecer hasta G. 10 millones por cada policía o militar asesinado. Ese antecedente, según explicó, fortalece la hipótesis de que otras personas pudieron sumarse al ataque motivadas por recompensas económicas, aunque insistió en que la planificación y organización corresponden al EPP.

