Hasta el momento ningún grupo se adjudicó públicamente el crimen, algo que rompe con el patrón habitual del EPP, que en ataques anteriores solía dejar panfletos reivindicativos o exigir el denominado “impuesto revolucionario”, además de recurrir a secuestros para dar a conocer su autoría, no obstante, este jueves por la mañana, el ministro del Interior, Enrique Riera, confirmó públicamente que “Se le atribuye al EPP”, al detallar que el último informe de balística vincula el arma empleada en Naranjito con la utilizada en el ataque del 3 de mayo de 2025 contra la comisaría de Ybyrarobaná’i.
Riera fue enfático al señalar que ese cruce de datos balísticos es, para el Gobierno, la prueba objetiva más contundente de la autoría, según explicó, la intención de los atacantes al incendiar los vehículos y los cuerpos fue generar un impacto visual y sembrar miedo; “el terrorismo pretende infundir miedo y el Estado no puede quedarse de brazos cruzados”, advirtió el ministro en relación al nuevo hecho registrado en la noche-madrugada del martes cuando un grupo armado, que según testigos habría estado integrado por entre veinte y treinta hombres, atacó el puesto policial de la localidad de Naranjito, de Canindeyú y dejó tres muertos, vehículos calcinados y la dependencia policial convertido en cenizas.
El antecedente de mayo de 2025
La pista que hoy señala al EPP como responsable no nace en este último episodio, se remonta al 3 de mayo de 2025, cuando otro comando armado disparó unas 35 veces contra la Subcomisaría décima de la colonia Ybyrarovana’i, en el mismo distrito de Ybyrarobaná. En aquella oportunidad, los atacantes utilizaron fusiles del mismo calibre 5,56 y, en su huida, olvidaron una cámara que permitió a los investigadores conocer parte del armamento y otros datos relevantes sobre el grupo.
Ese detalle, aparentemente menor, terminó siendo clave catorce meses después, ya que, los peritajes balísticos realizados sobre los casquillos hallados en el ataque de esta semana determinaron que provienen de la misma arma utilizada en el atentado de 2025.
¿Una nueva generación armada?
El ministro Riera, evitó confirmar un crecimiento numérico del grupo, aunque sí reconoció que numerosos hijos y familiares de integrantes del EPP abatidos o detenidos fueron reclutados con el paso del tiempo; es el caso de Ernesto Daniel Villalba Meza, alias “Osvaldito”, quien tendría entre 20 y 21 años, según datos manejados por las autoridades.
Osvaldito es hijo de Magna Meza y de Osvaldo Villalba (ya fallecido), alias “Comandante Alexander”, quien durante años lideró el EPP y habría nacido en un campamento del grupo entre los departamentos de Concepción y San Pedro, salió del país de forma clandestina y fue criado por su abuela en Argentina; en su adolescencia regresó a Paraguay para sumarse a la lucha armada junto a su padre, madre y tíos.


