Dos hombres en motocicleta llegaron hasta la casa de una mujer que había denunciado el microtráfico en la zona, efectuaron al menos cinco disparos contra la fachada y arrojaron panfletos con la leyenda “de parte de la abuela” antes de huir.

El ataque ocurrió pocas horas después de que la SENAD allanara la vivienda de Apolita Penayo, de 77 años, señalada por los investigadores como la responsable de la venta de drogas al menudeo en el barrio.
La familia de la víctima y los vecinos creen que el atentado fue una represalia de la misma red narco por la denuncia y la intervención de las autoridades.
Personal de la Comisaría 5ª, la División de Investigaciones y Criminalística levantaron evidencias en el lugar. Los pobladores manifestaron su hartazgo y exigieron patrullajes permanentes y el desmantelamiento definitivo de los focos de comercialización de estupefacientes.


