El brutal asesinato de agentes policiales en Naranjito, departamento de Canindeyú, ha encendido todas las alarmas en las instituciones de seguridad del Estado. En una reciente entrevista para el programa “Mina en La Tribu”, el ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Jalil Rachid, analizó la compleja situación que atraviesa esta zona del país, la cual describió como un verdadero conglomerado de males donde convergen diversos grupos criminales.
Según explicó el titular de la Senad, para la Tribu 650 AM, Naranjito posee una ubicación sumamente estratégica, ya que se encuentra rodeada por dos de las principales reservas forestales de Paraguay, Mbaracayú y Morombí, las cuales cuentan con enormes extensiones de bosque. Esta geografía facilita no solo la ocultación de actividades ilícitas, sino que también atrae a estructuras delictivas de diferente índole.
Rachid indicó que en este sector existen comunidades caracterizadas históricamente por los cultivos ilícitos de marihuana, que representan el principal motor de la economía delictiva local. A este panorama ya complicado se suma otro factor alarmante: las violentas invasiones de tierras.
Asimismo, el ministro reveló que, justo al lado del lugar donde ocurrió el letal atentado contra los uniformados, existe una ocupación sumamente hostil. “No son invasiones normales ni inofensivas”. El famoso discurso de la lucha por la tierra cae por el piso al constatar la presencia de personas fuertemente armadas con fusiles de asalto, subfusiles y pistolas, aseveró.
En ese predio de unas 3000 hectáreas deforestadas, la Senad ya desmanteló plantaciones de marihuana a gran escala, incluyendo la variante procesada conocida popularmente como agüita. Todo esto lleva a las autoridades a suponer que existe una especie de simbiosis o alianza táctica entre las diferentes estructuras criminales que operan en la región, uniendo fuerzas entre narcotraficantes, invasores y miembros del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Ante esta gravísima amenaza, el presidente de la República Santiago Peña, ya ordenó reforzar la seguridad con la presencia del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), buscando así retomar definitivamente el control del área.
Para concluir, Rachid enfatizó que las operaciones antidrogas seguirán intensificándose en toda esta zona. Recordó que el peligroso líder narco conocido como alias Macho, quien antes se paseaba libremente con sus vehículos blindados y hombres armados por las rutas, hoy se encuentra escondido gracias a la fuerte presión estatal y policial que no cesará.


