Las dos víctimas del percance ocurrido el domingo a la tarde a 417 km de Asunción al norte del país son Pedro Mereles y Jorge Oliveira.
El convoy integrado por el remolcador de empuje individualizado como “Tommy H” que transportaba 17 barcazas cargadas en lastre con destino a la localidad de Ladario, Brasil, avanzaba aguas arriba del río Paraguay a baja velocidad.
Como parte del protocolo de seguridad, dos marineros de la Marina mercante se encontraban a bordo de una lancha de porte menor, perteneciente a una empresa privada, cumpliendo la tarea de colocar boyas de balizamiento en el paso de Arrecife.
Probablemente una falla mecánica hizo que la lancha perdiera el control de su motor justo en el peor momento, mientras ráfagas de viento de hasta 80 kilómetros por hora azotaban la zona y sin gobierno, la corriente arrastró a la embarcación menor directamente hacia la proa de las barcazas que avanzaban en convoy. En este sentido, el viento, habría sacado al capitán del buque cualquier posibilidad de ejecutar una maniobra evasiva, mientras el propio peso de la estructura flotante hacía imposible frenar a tiempo.
Basado en las imágenes captadas del momento del hecho, el choque fue frontal e inevitable, la pequeña lancha de balizamiento quedó reducida frente al imponente remolcador dejando un tripulante desaparecido y un operario civil fallecido, en un hecho que quedó registrado por un material audiovisual que posteriormente circuló en redes sociales y que hoy es una de las principales pruebas de la investigación.
El marino Pedro Mereles es, hasta el momento, el hombre que continúa reportado como desaparecido, tras haber sido arrastrado por la fuerza de la corriente en medio del choque y su búsqueda está siendo materializado por buzos civiles especializados, quienes rastrillan minuto a minuto los canales secundarios del río Paraguay, con la esperanza de dar con su paradero.
Por otro lado, el cuerpo sin vida de Jorge Oliveira fue localizado minutos después de que el remolcador “Tommy H” embistiera a la pequeña lancha, mientras que su compañero, Pedro Mereles, habría sido fue arrastrado por la fuerza de la corriente y hasta el momento continúa desaparecido en las aguas del río Paraguay.
En ese marco, los procedimientos de seguridad de la firma Mercopar, propietaria de la lancha siniestrada, serán sometidos a una auditoría técnica completa por parte de las autoridades competentes.
Por lo pronto, la máxima autoridad de la Prefectura de Concepción ratificó su compromiso de sostener el despliegue militar en la zona hasta que el hecho quede completamente esclarecido y, sobre todo, hasta que se conozca el destino final del marino Pedro Mereles.


