Desde la dirección de policía de Ñeembucú, bajo la supervisión de la comisario Martina Trinidad, se confirmó que son ocho los uniformados que están bajo la lupa por este episodio, por lo que el fiscal Diego Benítez precisó que ya dispuso la captura de los policías que tuvieron participación directa en el episodio.
Los mismos fueron identificados como Martín Santacruz, Willian Ayala, Maicol Santacruz, Jonathan Valdez, Cristian Velozo, Inocencio Galvez, Ariel Ayala y Néstor Pérez, todos activos de la fila policial.
El operativo fue una derivación de un violento asalto a un establecimiento comercial cuyos autores, según los investigadores, utilizaron una ambulancia para escapar del lugar y ante la magnitud del golpe, la Policía desplegó un amplio operativo sobre distintos puntos estratégicos de Alberdi con el objetivo de interceptar a los sospechosos.

En este sentido, sobre la ruta PY19, en la madrugada del domingo, circulaba Federick Nahuel Cáceres Sosa, de 22 años, al mando de un automóvil Toyota Allion. Según explicó el fiscal Diego Benítez, el vehículo permaneció detenido por algunos minutos sobre la banquina antes de reincorporarse a la ruta y seguir avanzando, fue entonces cuando efectivos apostados en cuatro patrulleras le realizaron la señal de alto. Siempre conforme a la reconstrucción del Ministerio Público, el conductor evitó detenerse, esquivó el control y aceleró la marcha. Inmediatamente se inició una persecución, y lo que ocurrió minutos después es ahora el eje de una investigación por presunto gatillo fácil.
Treinta y tres impactos de bala
Los policías abrieron fuego contra el automóvil durante la persecución, dando un total de 33 impactos de bala contra el vehículo, cuyo conductor perdió la vida en el lugar. Con el avance de las diligencias surgieron datos que incrementaron las dudas sobre el procedimiento, el fiscal Diego Benítez confirmó que Federick Nahuel Cáceres Sosa no registraba antecedentes penales y que durante la inspección del vehículo no fue encontrada ningun arma de fuego.
El representante del Ministerio Público sostuvo además que, hasta el momento, no existen elementos que permitan afirmar que el joven haya disparado contra los uniformados, ya que las pericias no revelaron la presencia de armas en el automóvil ni evidencias que respalden esa hipótesis.
Postura del comando institucional
Por la gravedad que representa para la institución, el comandante de la Policía Nacional, comisario general César Silguero Lobos señaló ayer a la Tribu 650 AM que lo ocurrido será investigado con absoluta transparencia para determinar si los agentes actuaron conforme a los protocolos establecidos o si existieron excesos en el uso de la fuerza. Expresó que la institución colaborará plenamente con el Ministerio Público y remarcó que, de comprobarse alguna actuación irregular, los responsables deberán asumir las consecuencias legales y administrativas correspondientes.


