El hallazgo se produjo durante las obras de reestructuración que actualmente se ejecutan en el establecimiento penitenciario; obreros realizaban excavaciones para construir la base de una columna cuando, de manera accidental, comenzaron a aparecer fragmentos de huesos enterrados a una profundidad aproximada de entre 1,20 y 1,40 metros, en un sector que antiguamente era utilizado como patio de esparcimiento y que posteriormente quedó cubierto por un piso de hormigón.
Ante el inesperado descubrimiento, los trabajos fueron interrumpidos de inmediato y la zona quedó completamente resguardada, el Ministerio de Justicia comunicó el hecho al Ministerio Público, que ordenó la intervención de peritos y de un médico forense para preservar las evidencias y dar inicio a los procedimientos técnicos y científicos correspondientes.
En el marco de este hecho, el director del Centro Nacional de Prevenidos, Gustavo Ferriol, explicó que los restos fueron desenterrados de manera accidental y que, por sus características, tendrían una considerable antigüedad. Incluso señaló que, preliminarmente, existen indicios que hacen presumir que podrían corresponder a un hecho de homicidio, atendiendo el estado en que fueron encontrados algunos de los fragmentos óseos.
Según indicó el responsable del establecimiento, los médicos que realizaron una primera evaluación consideran que al menos parte de los restos pertenecerían a una persona de edad avanzada.
Sin embargo, todavía no es posible determinar con precisión si todos los huesos corresponden a un mismo individuo o si existen varias víctimas enterradas en el lugar, posibilidad que tampoco es descartada por los investigadores.
Precisamente esa incertidumbre convierte el caso en una investigación extensa, las autoridades advirtieron que los estudios antropológicos, forenses y de laboratorio podrían extenderse durante varios meses antes de arrojar conclusiones definitivas sobre la identidad de las víctimas, la cantidad de personas cuyos restos fueron hallados y el tiempo que llevan sepultadas en el predio.
Mientras continúan las tareas de preservación de la escena, los especialistas avanzarán con análisis científicos destinados a establecer el origen de los restos, reconstruir las circunstancias en que fueron enterrados y determinar si el hallazgo corresponde a una sola persona o si bajo el antiguo penal permanecen ocultas más víctimas cuya historia aún espera ser revelada.


