El protagonista de la dramática toma de rehén fue Aníbal Cayetano Ramírez Ortiz, de 45 años, oriundo de Luque, quien durante la mañana del martes irrumpió en el local gastronómico ubicado sobre la avenida Bernardino Caballero y Capitán Braulio, en el barrio Itacurubí de Concepción, a una cuadra de la rotonda 2 de Mayo. Allí tomó como rehén a la cajera María Liz Cañete Peralta, de 19 años, manteniéndola bajo amenaza constante e incluso hiriéndola de gravedad.
Según los intervinientes, el hombre sujetaba a la joven del cabello con una mano mientras apoyaba el arma blanca sobre su cuello con la otra, durante las negociaciones exigió la presencia de representantes de la Embajada de Estados Unidos e incluso pretendía dialogar con altas autoridades nacionales, mientras un importante contingente policial rodeaba el establecimiento.
El momento decisivo llegó después de aproximadamente tres horas de negociaciones y de acuerdo con el relato brindado por el comisario Jorge Vidallet, jefe de Investigaciones de Concepción, la víctima encontró una oportunidad para escapar de su captor; fue entonces cuando el agresor reaccionó violentamente y atacó a la joven con el cuchillo, causándole heridas de consideración. El jefe policial relató que el hombre atentó contra la vida de la rehén y posteriormente intentó acabar con la suya, ante el peligro inminente y la necesidad de proteger a la víctima, el uniformado realizó un disparo que impactó en la cabeza del atacante, situación que lo llevó hasta un centro asistencial hasta las 3:00 de ayer miércoles, hora en que los profesionales médicos confirmaron su fallecimiento.
Según los reportes sobre el caso, existe una carta atribuida a Aníbal Cayetano Ramírez Ortiz y contenía expresiones de desesperación y una serie de reclamos vinculados a supuestas persecuciones y problemas que, según él, venía atravesando desde hacía tiempo. En el escrito hallado por los investigadores, el hombre manifestó sentirse víctima de persecuciones y sostuvo que diversas personas e instituciones actuaban en su contra; también dejó plasmadas acusaciones y denuncias sobre situaciones que, según afirmaba, afectaban gravemente su vida personal.
Los investigadores consideran que la carta podría aportar elementos para comprender el contexto previo al violento episodio ocurrido en el Comedor San Blas de Concepción, donde tomó como rehén a la joven cajera; sin embargo, las autoridades continúan analizando el documento para determinar su alcance dentro de la investigación.










