El Tribunal de Sentencia de Saltos del Guairá, integrado por Hugo Medina, Bonifacio Rojas y Sofía Jiménez condenó a Alejandro Ruiz Díaz Villar a 22 años de cárcel por feminicidio en grado de tentativa tras ser hallado culpable de una brutal golpiza de la cual resultó víctima su concubina, la profesora Delia Torres Torres de 49 años, una respetada maestra de la ciudad.
Los antecedentes del caso y los hechos probados en juicio oral y público indican que la pareja se encontraba en su domicilio, ubicado en el barrio Santa María de Curuguaty. En un momento empezaron a discutir, lo que provocó la ira de Ruiz Díaz Villar, quien empezó a agredir de manera salvaje a la profesora, que recibió varios golpes, una rotura en el pómulo y otra de clavícula.
Tras percatarse de que la mujer había quedado completamente inconsciente a causa de la golpiza, el agresor la trasladó hasta el Instituto de Previsión Social (IPS) de la ciudad de Curuguaty, donde además se dio por detenido.
Los informes médicos presentados como evidencia revelaron que la víctima ingresó al centro asistencial en estado inconsciente y con lesiones de gravedad extrema, entre ellas, un traumatismo de cráneo grave, fracturas a la altura de la clavícula y politraumatismos severos en la zona del rostro y del tórax.
El agente fiscal Rodrigo Giandinotto sustentó la acusación que derivó en la condena a 22 años de pena privativa de libertad para el agresor, que, a través de los elementos probatorios producidos durante el debate público, la representación fiscal logró demostrar el dolo y el peligro mortal al que fue expuesta la víctima, con lo que obtuvo una sanción penal ejemplar por parte del Tribunal de Sentencia.
El agente del Ministerio Público explicó que la mujer estuvo en terapia intensiva por varias semanas y, tras su recuperación, salió de alta. Sin embargo, a los pocos días volvió a internarse, tres meses después de sufrir la agresión.
“La profesora Delia ingresó nuevamente a terapia intensiva por un cuadro de infección extrahospitalaria, un cuadro respiratorio severo que posteriormente la llevó a la muerte”, dijo el fiscal.
Giandinotto manifestó que la mujer no murió por los golpes sino por un cuadro infeccioso que contrajo en el hospital donde estuvo internada tras sufrir la brutal golpiza de parte de su pareja, el hoy condenado.


