El ataque, captado por cámaras de circuito cerrado, dejó a un hombre herido de bala y abrió sospechas sobre una disputa vinculada al microtráfico.
El violento episodio ocurrió el pasado 4 de mayo y desde entonces agentes policiales iniciaron una intensa búsqueda para identificar al autor del ataque, considerado por los investigadores como un presunto intento de sicariato ligado a disputas dentro del mundo del microtráfico.
Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad fueron fundamentales para reconstruir la secuencia del atentado. En los videos se observa cómo el atacante llega hasta el comercio, ingresa al sitio y, sin mediar muchas palabras, efectúa varios disparos contra un hombre que se encontraba en el lugar.
De acuerdo al antecedente, la víctima había recibido un impacto de bala en la espalda y cayó herida en medio de la desesperación de las personas que estaban dentro del local. Tras concretar el ataque, el pistolero escapó rápidamente a bordo de la motocicleta en la que había llegado. Durante semanas, investigadores de la Policía Nacional realizaron tareas de seguimiento y recolección de evidencias para intentar identificar al responsable del atentado armado.
Finalmente, en la noche del martes pasado, agentes de la Comisaría 7ª de Central concretaron la captura de Enzo Leonel Idoyaga Méndez, de 25 años, durante un operativo preventivo realizado en la ciudad de Ñemby.
Según el informe policial, los uniformados verificaron los documentos del sospechoso durante un control rutinario y confirmaron que contaba con una orden de captura vigente por el ataque ocurrido a inicios de mayo. Tras su detención, Idoyaga Méndez fue trasladado hasta la sede policial, donde quedó a disposición del Ministerio Público y del juzgado competente.
El comisario Feliciano Ferreira, jefe de comisaría, reveló además un dato que agravó todavía más la situación del detenido; el sospechoso debía encontrarse cumpliendo arresto domiciliario al momento del atentado, en el marco de otra causa previa. A esto se suman antecedentes relacionados con delitos vinculados al tráfico de drogas, situación que fortaleció una de las principales hipótesis manejadas por los investigadores.
El jefe policial señaló que, por la forma en que se produjo el ataque y por los antecedentes existentes, no se descarta que el intento de sicariato esté directamente relacionado con una disputa territorial por la comercialización de drogas en la zona.


