La madrugada del domingo 25 de mayo del 2026 se convirtió en una pesadilla para una adolescente de apenas 14 años en el barrio Los Laureles, del km 24 Monday, donde dos hombres habrían irrumpido en la vivienda familiar para cometer un aberrante ataque sexual mientras el padre de la víctima se encontraba trabajando como guardia de seguridad.
Según los datos manejados por policiales de Minga Guazú, el hecho ocurrió alrededor de la 1:30, cuando la menor de edad quedó sola en la vivienda debido a que su padre había salido a cumplir funciones laborales en horario nocturno. Los investigadores sostienen que los sospechosos conocían perfectamente la rutina de la familia y habrían aprovechado la ausencia del hombre para ingresar a la casa y atacar a la adolescente dentro de su propia habitación.
Tras la denuncia presentada ante la Policía Nacional, agentes uniformados iniciaron averiguaciones y los pobladores relataron a los intervinientes que un joven conocido con el alias de “Ayura”, identificado como Nazario Álvarez González, junto con sus hermanos Sergio Álvarez Benítez y Braulio Álvarez Benítez, además de otros jóvenes del barrio, supuestamente mantenían atemorizada a toda la comunidad por constantes hechos delictivos cometidos en la zona, los denunciantes señalaron además que el grupo acostumbraba reunirse en una precaria vivienda del sector antes o después de cometer supuestos hechos punibles.
Con esos datos, en la mañana de ayer miércoles 27, los agentes llegaron hasta la casa señalada por los vecinos, sitio donde fueron detenidos los hermanos Sergio Álvarez Benítez y Braulio Álvarez Benítez; sin embargo, se constató que Nazario Álvarez González, alias Ayura, no estaba en el lugar y desde entonces permanece prófugo.
Mientras inspeccionaban el inmueble, los agentes encontraron varios objetos sospechosos. Entre ellos estaba una desmalezadora marca Husqvarna, de color naranja, denunciada como hurtada el pasado 5 de mayo del 2026 por Lucio Avellaneza Martínez, vecino del mismo barrio y padre de la adolescente víctima del abuso sexual.
Fuentes policiales confirmaron que, en la sede policial, la víctima del abuso observó la fotografía de uno de los detenidos y pudo reconocerlo como responsable del ataque.
El caso fue comunicado a la agente fiscal de turno, la abogada Estela Ramírez, quien dispuso la comparecencia de los detenidos ante la unidad fiscal para prestar declaración sobre los hechos investigados.


