El procedimiento se inició en el marco de los controles coordinados de cargas y encomiendas desplegados de manera permanente por agentes antinarcóticos con apoyo de canes detectores y otras instituciones de control aéreo. Durante la verificación de paquetes enviados desde Asunción hacia el exterior, uno de los controles llamó la atención de los intervinientes; se trataba de una caja de cartón aparentemente común, pero que levantó sospechas debido a reacciones detectadas por los perros antidrogas.
Ante las señales de alerta, las autoridades trasladaron la encomienda hasta la oficina de Atención Permanente del Palacio de Justicia de Asunción, donde ayer se realizó la apertura oficial del paquete bajo coordinación de la agente fiscal Pamela Pérez, de la Unidad Especializada de Lucha contra el Narcotráfico y Crimen Organizado.
Al abrir la caja los investigadores encontraron un dispensador de agua utilizado como método de ocultamiento para intentar burlar los controles aeroportuarios. El electrodoméstico había sido modificado cuidadosamente para esconder la droga en su interior, confirmaron desde la institución. Tras desmontar parte de la estructura del aparato, los agentes hallaron cuatro paquetes que contenían un total de 2 kilos con 652 gramos de cocaína.
Según las estimaciones manejadas por los investigadores, la carga incautada tendría un valor superior a 150 mil euros dentro del mercado ilícito europeo, especialmente en el circuito criminal vinculado al tráfico de drogas hacia Sicilia, Italia.
El operativo representó un importante golpe económico contra la estructura criminal responsable del envío y volvió a poner en evidencia el nivel de sofisticación utilizado actualmente por organizaciones dedicadas al narcotráfico internacional. Fuentes de la investigación señalaron que los grupos criminales recurren cada vez con mayor frecuencia a mecanismos de camuflaje dentro de electrodomésticos y objetos de uso cotidiano para evitar que las sustancias ilícitas sean detectadas durante los controles aeroportuarios.
De hecho, la Senad recordó que en procedimientos recientes fueron descubiertas drogas ocultas dentro de licuadoras industriales, pantallas LED, cuadros artísticos, juegos de ajedrez, frascos de creatina, equipos de soldadura e incluso pegamentos industriales.
Todas esas modalidades tenían un mismo objetivo: enviar cargamentos ilícitos hacia mercados de Europa, Asia y Oceanía utilizando encomiendas aparentemente inofensivas.


