Mientras los fieles participaban de la celebración religiosa, desconocidos ingresaron a la vivienda parroquial del párroco Alfonso Darío Pintos, de 32 años, y robaron unos G. 29 millones en efectivo, además de apoderarse del aparato DVR del sistema de circuito cerrado. El hecho ocurrió entre las 7:50 y las 9:35. aproximadamente, en la casa de la parroquia situada sobre las calles Francisco Caballero Álvarez casi Defensores del Chaco, en pleno centro de Itauguá.
Según la Policía Nacional, el sacerdote salió de la residencia poco antes de las 8:00 para oficiar la misa dominical, sin imaginar que durante su ausencia los desconocidos ya estaban poniendo en marcha el plan.
Los ladrones ingresaron hasta el dormitorio del religioso y revolvieron completamente la habitación en busca del dinero. De acuerdo con el informe, una parte del efectivo, G. 23 millones, se encontraba sobre una mesa de madera utilizada para equipos informáticos, mientras otros G. 6 millones estaban guardados dentro del cajón de un escritorio y cuando el párroco regresó a la habitación, cerca de las 9:55, encontró el dormitorio violentado y descubrió que el dinero había desaparecido.
Uno de los puntos que más llamó la atención de los investigadores fue que la puerta principal de la casa parroquial no presentaba señales de violencia; sin embargo, fue forzada el acceso al dormitorio del sacerdote, lo que refuerza la sospecha de que los autores habrían ingresado utilizando una llave o accediendo por otro sector de la vivienda. El oficial de policía Elvio Yahari explicó que existen tres copias de la llave principal del inmueble: una en poder del párroco, otra con el secretario y una tercera con un agregado de la parroquia.
Por su parte, los agentes de Investigaciones y de Criminalística acudieron al sitio para buscar imágenes de cámaras de seguridad cercanas y levantar otras evidencias que permitan reconstruir el recorrido realizado por los responsables.
Según relató el sacerdote a los intervinientes, el dinero robado correspondía a ofrendas y donaciones recolectadas durante distintas actividades religiosas efectuadas el fin de semana.
Por de pronto, el caso fue comunicado al fiscal de turno, Juan Ledesma, mientras continúan las averiguaciones para identificar a los responsables del millonario hurto.


